Irma Santander / CDP NOTICIAS
Vecinos del fraccionamiento Rabón Grande, se manifestaron en las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) de Coatzacoalcos para exigir una solución definitiva a la recurrente falla en el suministro eléctrico que ha afectado gravemente a la comunidad durante los últimos meses.
De acuerdo con los denunciantes, en lo que va del año se han registrado al menos 20 apagones, una cifra alarmante que se ha intensificado durante julio, mes en el que contabilizan ocho interrupciones del servicio.
El episodio más reciente ocurrió el domingo, dejando a los habitantes sin energía eléctrica durante más de 24 horas.
“Estamos cansados de promesas. Pagamos puntualmente recibos que superan los tres mil pesos bimestrales y no recibimos el servicio que merece una ‘empresa de clase mundial'”, señaló Sergio Cupil, representante de los vecinos afectados.
La problemática se atribuye al deterioro crítico de la infraestructura eléctrica, incluyendo transformadores en mal estado, conectores pulverizados por el salitre y deficiencias en las líneas de transmisión, tanto aéreas como subterráneas.
Los quejosos enfatizaron que estas fallas han provocado daños irreparables en aparatos electrónicos, cuyos costos de reparación no son asumidos por la paraestatal.
FALTA DE ATENCIÓN Y OPACIDAD
Los vecinos denunciaron que el superintendente de la zona, identificado como el ingeniero Danilo, ha cortado toda comunicación con ellos desde hace cuatro meses.
Anteriormente, existía un vínculo directo para reportar incidencias; sin embargo, esta vía de atención ha sido ignorada, dejando a los pobladores sin respuestas sobre los mantenimientos prometidos o las causas de los cortes constantes.
Asimismo, los manifestantes hicieron un llamado a la CFE para regularizar la situación en colonias aledañas irregulares, donde las conexiones clandestinas sobrecargan la red eléctrica, afectando la estabilidad del voltaje en Rabón Grande.
“Que la Comisión haga lo correcto, que instalen transformadores de mayor capacidad y medidores en donde haga falta, en lugar de ignorar el problema”, demandaron.
Los vecinos exigieron que la CFE deje de escudarse en la supuesta falta de recursos o personal, y garantice un servicio digno y estable, acorde con las tarifas residenciales que los ciudadanos cubren puntualmente.
Más tarde fueron atendidos por el superintendente de la empresa eléctrica, Armando Morales.

