Irma Santander/ CDP NOTICIAS
A pesar de que la infraestructura física del nuevo Centro Forense en Coatzacoalcos fue concluida desde la administración estatal anterior, el recinto permanece inactivo y sin una fecha clara para el inicio de sus operaciones.
Esta parálisis genera un cuello de botella en la identificación humana y el manejo de restos en el sur de la entidad. José Luis Pérez Castro, director del Instituto Forense de Investigaciones Latinoamericanas (IFIL), calificó como “urgente” que la Fiscalía General del Estado (FGE) habilite el inmueble.

“Como médicos forenses, como especialistas, es lamentable que no esté funcionando este centro forense aquí en Coatzacoalcos, y el sur de Veracruz es una de las zonas más importantes del estado y eso debería ser el nivel en cuanto a infraestructura de medicina forense”, aseveró Pérez Castro.
Señaló que la región requiere de una morgue de alta categoría que esté a la altura de la importancia industrial y poblacional de Coatzacoalcos y sus alrededores.
FALTA DE ESPECIALISTAS Y TECNOLOGÍA
El especialista en criminología y ciencias forenses advirtió que la inoperatividad del centro no solo retrasa la justicia, sino que encarece los procesos.
Según Pérez Castro, la ausencia de peritos clave en la zona, como odontólogos forenses y lofoscopistas, obliga a que los casos alcancen niveles críticos de descomposición, derivando en pruebas de genética mucho más costosas.
“Si el cuerpo se va descomponiendo, llegamos a un nivel más crítico que es el ADN, y el ADN es muy caro en la identificación”, puntualizó el titular del IFIL, quien destacó que una intervención temprana en el primer día del fallecimiento es fundamental para una identificación exitosa.
Actualmente, existe un desconocimiento oficial sobre las causas exactas que mantienen las puertas cerradas de este centro, diseñado para brindar un manejo digno a los restos y apoyo técnico a los servicios periciales. La necesidad es apremiante, dado que Coatzacoalcos funge como el eje de atención para municipios desde Acayucan hasta Las Choapas.
Mientras la infraestructura física sigue deteriorándose por el desuso, el número de restos sin identificar continúa en ascenso en la región sur, a la espera de que el equipamiento especializado —laboratorios de genética y antropología— sea finalmente instalado y puesto al servicio de la ciudadanía.

