Irma Santander/ CDP NOTICIAS
El sector ganadero de Coatzacoalcos ha comenzado a resentir los efectos de las altas temperaturas que azotan la región sur de Veracruz. Aunque el impacto climático es severo, la implementación de mejores prácticas y la preparación anticipada han evitado, hasta el momento, la muerte de ejemplares.
Octavio Sen Ávila, integrante de la Asociación Ganadera Local de Coatzacoalcos, explicó que el principal problema detectado actualmente no es la falta de vegetación —la cual se mantiene verde pese al calor— sino el desgaste físico de los animales.
La exposición a las altas temperaturas provoca una disminución considerable en la masa corporal del ganado, lo que repercute directamente en las finanzas del productor.

“Las afectaciones más directas son las que baja el ganado de peso y obviamente pues eso es dinero igual, nos obliga a nosotros a prevenir y a prepararnos para esta época de estiajes”, señaló Sen Ávila.
A este escenario se suma el alto costo de los insumos necesarios para suplementar la alimentación y mantener la salud de los animales, lo que eleva los gastos de operación en una temporada ya de por sí complicada.
ESTÁN PREPARADOS
A diferencia de años anteriores, la organización de los ganaderos ha permitido que no se registren bajas en el hato. La estrategia se ha centrado en el mejoramiento genético, reserva de forraje y gestión del agua.
Actualmente no hay reportes de crisis ni fallecimientos de animales.
La transición hacia un ganado más apto para el trópico permite que las reses sigan produciendo bajo condiciones extremas.
A pesar del calor intenso, reiteró, la vegetación no muestra señales de sequía severa, lo que facilita el pastoreo.
“Aunque ha sido muy caluroso, en estas épocas no se aprecia la seca, se ve verde la vegetación. Entonces, en términos generales, la seca no está tan severa, aunque los calores sí son bastante fuertes”, puntualizó el representante ganadero.
Finalmente, Sen Ávila reconoció que, aunque la situación es “dura y difícil”, la profesionalización del sector les permite sortear las inclemencias del tiempo, manteniendo la operatividad con inversión en genética y planeación ha sido la clave para mitigar la crisis.

