Irma Santander / CDP NOTICIAS
Vecinos de la colonia Manuel Ávila Camacho en Coatzacoalcos alertaron sobre el peligro inminente que representa la barda perimetral del Panteón Antiguo Municipal, la cual tiene una inclinación severa y amenaza con derrumbarse sobre al menos dos viviendas situadas en la calle Román Marín entre Bravo y Galeana.
Las hermanas Hilda y Griselda Hernández Ascanio señalaron que esta problemática persiste desde hace más de 30 años, periodo en el cual su padre inició las gestiones formales mediante escritos dirigidos a distintas administraciones municipales, mismos que cuentan con sellos de recepción pero sin que hasta la fecha se haya concretado una solución definitiva.

RIESGO, LATENTE Y AFECTACIONES A VIVIENDAS
La inclinación de la estructura y las filtraciones pluviales han agravado los daños en los inmuebles contiguos, ocasionando fracturas visibles y humedad constante. Ante el peligro latente, una de las vecinas se vio obligada a desalojar la habitación más cercana al perímetro afectado.
“Me tuve que salir de la última habitación porque mire cómo está la barda, ya está toda bretada y por ahí se filtra el agua, ahí cae, esto ya está quebrado”, relató una de las afectadas al mostrar los daños estructurales.
Las familias perjudicadas señalaron que, aunque personal de Protección Civil acudió en el pasado para emitir una notificación de riesgo, la situación sigue sin resolverse.
INSPECCIÓN RECIENTE
A principios de este año, personal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos a través de la regiduría de Panteones y un equipo de topografía— realizó una supervisión en el lugar.
Durante la visita, las autoridades reconocieron el riesgo estructural y realizaron mediciones perimetrales.
Sin embargo, las vecinas manifestaron su inconformidad debido a que los trabajos proyectados contemplan la afectación de su patrimonio privado.
“Anduvo el topógrafo viendo, le dijeron a mi hermana que iban a quitarle tres metros para poder hacer la barda más para acá, y ahorita están pidiendo cinco metros, a mí me están pidiendo que yo ceda 5 metros. Yo no les puedo ceder porque es lo que mi papá me dejó”, expresó Griselda Hernández Ascanio.
Ante la temporada de precipitaciones, remarcaron que las lluvias reblandecen aún más el terreno, incrementando la probabilidad de un colapso.
Por ello, reiteraron el llamado al gobierno municipal para que brinde una respuesta clara y segura.
“Queremos que le pongan atención a esto porque, Dios no lo quiera, como dice el dicho, ‘Después del niño ahogado, el pozo tapado’. esto ya tiene más de 30 años que se ha estado haciendo”, concluyeron.

