Irma Santander / CDP Noticias
Integrantes del Movimiento Regional Indígena en Defensa y Respeto por la Vida en la Sierra de Santa Marta lograron frenar las pretensiones de Petróleos Mexicanos (Pemex) para realizar estudios sísmicos y exploraciones —que incluían el uso de explosivos— en los municipios de Pajapan, Tatahuicapan, Mecayapan y Soteapan.
A pesar de haber detenido estas actividades en sus territorios, los integrantes del movimiento manifestaron desconfianza hacia la empresa petrolera.
Verónica Mounier, activista e integrante del colectivo, explicó que ante la insistencia de la empresa, las comunidades retomaron acciones de defensa legal y comunitaria iniciadas hace ocho años.
“Contestamos a la solicitud de Pemex de usar explosivos en nuestro territorio que no. Entonces, se frenó, pero la verdad es que no tenemos confianza con Pemex a futuro”, declaró Mounier.
Actualmente, las comunidades se encuentran en proceso de actualizar sus actas de asamblea para ratificar el rechazo total a la explotación petrolera, buscando prevenir futuras intervenciones extractivas.
“Varias comunidades ya han hecho sus actas de asamblea y otras esperan la fecha de su asamblea ordinaria para hacerlo; esto es para pensar a futuro”, señaló la activista.
EL CONVENIO ENTRE PETROBRAS Y PEMEX, EN AGUAS PROFUNDAS GENERA ALERTA
En paralelo a la lucha, el movimiento resaltó que tras el anuncio del convenio entre Pemex y la petrolera brasileña Petrobras, hay preocupación, ya que ha diferencia de otras zonas, la costa frente a la Sierra de Santa Marta carece de la protección adecuada.
“Estamos en contacto con la organización Oceana México, que está viendo ese tema. Estamos alertas, porque nosotros no estamos de acuerdo en que se siga con esta búsqueda de petróleo y gas cuando, a nivel mundial, sabemos que afecta a la crisis climática y contamina a las poblaciones; es un desastre”, puntualizó Mounier.
Este acuerdo tiene como objetivo colaborar en la exploración y desarrollo de yacimientos en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México, así como intercambiar experiencias regulatorias y operativas.
Finalmente, los integrantes del movimiento indígena denunciaron que las Manifestaciones de Impacto Ambiental presentadas por las empresas suelen carecer de rigor, al realizarse “a su modo” y sin considerar las afectaciones reales a los ecosistemas y comunidades, por lo que mantendrán una vigilancia constante sobre las operaciones de ambas petroleras.

