Irma Santander / CDP NOTICIAS
“Mi pensión la gané con sudor, no fue un regalo político”, sentenció un petrolero jubilado de jubilados de Petróleos Mexicanos (PEMEX) durante la manifestación frente a las instalaciones de la institución en la Ciudad de México, donde exigieron el pago íntegro de sus prestaciones.
Los inconformes quienes viajaron de Coatzacoalcos a la capital del país, denunciaron que los recientes ajustes, derivados de la reforma al artículo 127 constitucional, vulneran derechos laborales consolidados tras décadas de servicio.
Señalaron que sus ingresos no son dádivas, sino el resultado de 30 años de labor operativa.

Durante el acto, los manifestantes sostuvieron que el sustento de sus familias se encuentra en riesgo debido a lo que calificaron como una medida arbitraria. Asimismo, argumentaron que el decreto aplicado es anticonstitucional, pues contraviene el artículo 14 de la Carta Magna, el cual prohíbe la retroactividad en perjuicio de derechos adquiridos.
“Estamos aquí en pie de lucha para exigir que nos devuelvan lo que nos han robado, porque lo hemos ganado a pulso. Son nuestros derechos, tanto laborales como humanos”, declaró uno de los representantes de los trabajadores retirados.
Los petroleros hicieron una distinción tajante entre sus percepciones y los privilegios de altos mandos que a menudo son objeto de críticas públicas. Según los jubilados, si el Estado identifica excesos en el sistema, las investigaciones deben enfocarse en las denominadas “pensiones doradas” y no en la base trabajadora que sostuvo la operatividad de la empresa.
Finalmente, los afectados advirtieron que mantendrán sus acciones de protesta ante la incertidumbre económica que enfrenta su patrimonio. “Por el bien de México, primero los jubilados”, concluyeron, exigiendo un alto a las políticas que atentan contra su seguridad social.

