IRMA SANTANDER | CDP NOTICIAS
Por segunda ocasión en menos de 60 días, un ejemplar de manatí fue localizado sin vida flotando a la altura del puente Coatzacoalcos I, en las inmediaciones de la zona de complejos industriales.
El reporte fue dado a conocer el sábado por el ciudadano Ezequiel Domínguez a través de su cuenta oficial de Facebook; documentó el momento en que el cuerpo del mamífero hembra era arrastrado por la corriente cerca de la orilla, rodeado de vegetación acuática.
El pescador abordo de una lancha señaló la ubicación exacta cerca de la estructura del puente y los complejos, destacando la presencia de lo que inicialmente parecía un objeto flotante y que, al acercarse, confirmó que se trataba de un manatí.


“Es una situación triste la que me tocó ver el día de hoy. Uno cumple con avisar, esperando que ahora sí se haga algo más que solo levantar el reporte”, expresó Domínguez en el video, donde también se aprecian las características del ejemplar, incluyendo sus aletas y cola, antes de quedar parcialmente sumergido.
Ante el avistamiento, se dio aviso formal a las autoridades competentes, entre ellas la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), para que procedan con el levantamiento del cuerpo y la realización de la necropsia de ley que determine las causas exactas del deceso.
Este incidente se suma a una racha negativa para la fauna silvestre en la región. Con este caso, se contabilizan dos manatíes muertos en menos de dos meses durante este 2026; el primero de ellos fue localizado apenas el pasado 5 de enero, un ejemplar de casi tres metros de longitud que presentaba severas lesiones.
Durante el año 2025, especialistas y pescadores ya habían manifestado su preocupación por el deterioro del ecosistema. En diversos puntos del río y canales adyacentes, se registraron avistamientos de ejemplares con signos de debilidad o estrés ambiental, lo que subraya la vulnerabilidad de esta especie protegida.
El manatí es considerado un indicador clave de la salud de los ecosistemas acuáticos.
Este nuevo hallazgo refuerza la necesidad de una vigilancia permanente en el río Coatzacoalcos para evitar que esta especie, actualmente en peligro de extinción, siga desapareciendo de las aguas del sur de Veracruz.

