Irma Santander / CDP NOTICIAS
El Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos (ITESCO) pretende excluir de las aulas presenciales a dos estudiantes gemelos de 20 años diagnosticados con autismo, bajo el argumento de un supuesto incidente de seguridad que no ha sido comprobado.
La madre de familia, Miriam del Carmen Azamar Baxin, alzó la voz públicamente para denunciar la discriminación institucional, los hostigamientos administrativos y la falta de empatía por parte del comité académico del plantel.
Los jóvenes, José y Carlos Rueda Azamar, ingresaron formalmente en este ciclo escolar a la carrera de Ingeniería en Animación Digital y Efectos Visuales, tras presentar en tiempo y forma sus dictámenes médicos que acreditan su condición.
De acuerdo al testimonio de la madre, la aceptación inicial se dio con normalidad al no existir impedimento académico ni legal que limite su derecho a la educación superior.
Sin embargo, a casi un mes de haber iniciado las clases, una serie de confusiones administrativas detonaron una medida de segregación.
El primer inconveniente ocurrió cuando uno de los hermanos extravió una cartera con sus documentos, situación que le provocó alteración emocional y requirió el apoyo momentáneo de académicos.
Días después, la dirección escolar notificó a la señora Miriam sobre un supuesto intento de atentado en un puente peatonal cercano, vinculando erróneamente el hecho a los jóvenes sin presentar pruebas en video ni testimonios verídicos que los incriminaran.
“A mí me están obligando a firmar porque me dicen que es la única opción que ellos tienen. O sea, que no les están negando la oportunidad de cursar su carrera, pero que presencial ya no se lo pueden permitir. No estoy de acuerdo porque mi hijo no corre peligro; no son peligrosos ni atentan contra el bienestar de ellos o de las personas. Ellos son tranquilos y muy amables”, reprochó Azamar Baxin.
DISCRIMINACIÓN INSTITUCIONAL FRENTE AL DERECHO DE INCLUSIÓN
La madre de familia investigó el caso de manera independiente, entrevistando a los compañeros de clase y al personal de vigilancia, confirmando que sus hijos mantienen una convivencia estable y armónica con el resto del grupo, e incluso colaboran socialmente con sus pares.
A pesar de ello, el comité académico determinó condicionar su estancia escolar exigiéndoles continuar sus estudios de manera virtual, bajo la justificación de salvaguardar su integridad, una alternativa rechazada por los alumnos al considerarla un castigo injustificado.
“Siento que sí hay una discriminación porque la académica me dice a mí a mi hijo: ‘Mira José, danos la oportunidad de este semestre cursarlo en línea y para el siguiente lo vuelves a intentar presencial’, pero también me pide otra vez que yo actualice médicamente todos los estudios necesarios para que se los entregue”, señaló la afectada.
LLAMA URGENTE A LAS AUTORIDADES
Ante esta situación que vulnera los derechos humanos y el acceso a la educación inclusiva, Miriam del Carmen Azamar Baxin hizo un llamado directo a las máximas autoridades estatales y municipales para frenar estas prácticas de exclusión en instituciones públicas.
“Hoy le pido a las autoridades competentes, a la gobernadora Rocío Nahle García y al alcalde Pedro Miguel Rosaldo García que pongan atención en mi caso, que me ayuden a que mis hijos logren cursar su carrera para que el día de mañana ellos tengan la oportunidad de sobresalir en la vida y de tener un trabajo digno. Es lo único que pido: respeto para todas esas familias que tenemos un hijo autista, que ya no sean excluidos ni encerrados en cuatro paredes”, concluyó.

