Irma Santander / CDP NOTICIAS
En un lapso de siete años, las constantes y fuertes marejadas han provocado una erosión progresiva en la punta de la escollera de Coatzacoalcos.
El impacto del oleaje ha ocasionado que una parte de los tetrápodos —estructuras de concreto con cuatro brazos utilizadas en obras marítimas para proteger costas, escolleras y rompeolas— desapareciera, dejando vulnerable la infraestructura portuaria.
La magnitud del deterioro es evidente al comparar registros fotográficos, mientras que en el 2019 se observa una estructura más compacta, para el 2026 ilustran el desgaste acumulado que las marejadas han causado en el extremo de la escollera a lo largo de este periodo.

Ante esta situación, la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) ha iniciado los trabajos de reforzamiento en el morro de la escollera como parte de su programa de mantenimiento a la infraestructura de protección portuaria.
La rehabilitación se enfoca específicamente en el extremo norte, donde se ubica el mirador, el cual fue “severamente afectado por los frentes fríos número 19 de fecha 9 de diciembre de 2025 y número 25 de fecha 30 de diciembre del mismo año, en el que el oleaje desprendió de su posición aproximadamente 450 tetrápodos”.
ACCIONES PARA LA RECUPERACIÓN
Desde el pasado 20 de abril, la ASIPONA lleva a cabo la fabricación de nuevos tetrápodos de 21 toneladas dentro del Recinto Portuario.
A finales de junio de 2026, iniciarán las maniobras nocturnas con maquinaria pesada para el traslado y colocación de estas piezas.
La dependencia señaló que estas acciones tienen como objetivo “restituir la geometría y diseño de la estructura del morro, cuyo fin es disminuir la fuerza con la que impacta el oleaje y garantizar la integridad física de los visitantes que efectúan los paseos en la escollera y por el otro incrementar la seguridad de las maniobras de las diferentes embarcaciones que arriban y zarpan del puerto”.
LABORES PRELIMINARES Y RESTAURACIÓN
Sobre las actuales labores de demolición en el morro, la ASIPONA aclaró que son actividades preliminares necesarias para el posicionamiento y armado de una grúa de gran capacidad, la cual es indispensable para la carga y colocación de los tetrápodos de 21 toneladas.
Una vez concluida la rehabilitación, se procederá a restituir los barandales, la calzada, el concreto y la pintura a sus condiciones originales.
Las escolleras, que se extienden más de un kilómetro hacia el mar desde la desembocadura del río Coatzacoalcos en el Golfo de México, cumplen una función vital para la seguridad portuaria, evitando que el oleaje y los sedimentos del río obstruyan el canal de navegación.

