Irma Santander / CDP NOTICIAS
Para garantizar la autosustentabilidad de su labor humanitaria, la Fundación Maravilla de Coatzacoalcos reactivó el proyecto Cocina Maravilla, iniciativa con la que busca brindar atención, alimentación, transporte y cobijo a más de 70 familias con niños que padecen cáncer en el municipio.
Monserrat González Serrano, presidenta de la organización, explicó que la iniciativa busca cubrir las necesidades operativas de la asociación y proporcionar sustento directo a los familiares de los pacientes.
“Cocina Maravilla es una campaña para que Fundación Maravilla sea autosustentable a través de la venta de alimentos y bebidas, y que a través de eso puedan estar las necesidades cubiertas, tanto para la propia organización como para las necesidades directas de las familias”, señaló.
La cocina operará inicialmente en sus instalaciones ubicadas en Zaragoza 109, al lado de la Botica Central, con la perspectiva de evolucionar hacia un modelo móvil.
El proyecto está diseñado como un apoyo integral, facilitando el acceso a alimentos para quienes acompañan a los menores en sus tratamientos hospitalarios.
“Estamos trabajando para poder echar a andar este proyecto de manera abierta y permanente; independientemente de que sea para obtener recursos, a través de estos alimentos podemos también tener cubiertos alimentos para los familiares, personas que estén en el hospital, ya sea de mañana, de tarde o de noche”, detalló González Serrano.
En cuanto al destino de los fondos obtenidos, la presidenta enfatizó que serán fundamentales para fortalecer la capacidad de respuesta ante urgencias.
“Necesitamos crear un fondo específico para que necesidades que llamamos emergentes puedan ser cubiertas, ya sea alguna quimioterapia, algún medicamento extra, pañales, leche o algo que no tenga el hospital”, puntualizó.
Asimismo, se prevé que el fondo contribuya al apoyo en traslados médicos y a la profesionalización de la gestión interna de la fundación.
Finalmente, la presidenta subrayó que el proyecto no solo busca recaudar fondos, sino también fomentar la integración comunitaria y, a mediano plazo, generar oportunidades laborales para los padres de familia que integran la fundación.
Actualmente, la organización atraviesa un proceso de reorganización estratégica para optimizar el acompañamiento a las más de 70 familias registradas, garantizando así una atención más eficaz y humana para los niños en su lucha contra el cáncer.

