Irma Santander / CDP NOTICIAS
Las pérdidas por fraudes inmobiliarios en Coatzacoalcos y la región sur han alcanzado niveles críticos, con afectaciones que oscilan entre los 300 mil pesos y hasta 1.5 millones de pesos por operación, afirmó Juan Carlos Lavariega Guzmán, Broker autorizado por instituciones financieras.
Estas cantidades, que representan el patrimonio íntegro de muchas víctimas, son el resultado de un esquema de engaño donde el “sueño de casa propia” es utilizado como señuelo.
Lavariega Guzmán advirtió que el impacto es devastador para la economía familiar.
“Básicamente, despojan a la gente de los ahorros de toda su vida o de su fondo de retiro”, puntualiza.

EL ESQUEMA DEL ENGAÑO
La modalidad de estafa se basa en la psicología de la urgencia y la oportunidad.
Los delincuentes ofrecen supuestos “remates bancarios” a precios hasta un 30 por ciento por debajo de su valor comercial, exigiendo un anticipo del 50 por ciento para “apartar” el inmueble.
“Los defraudadores son muy sofisticados; no operan en la clandestinidad visual. Crean oficinas fantasma muy lujosas, utilizan papelería corporativa falsa y envían documentos apócrifos del SAT para simular que son instituciones reguladas”, explicó.
Una vez que el depósito es realizado, los defraudadores desaparecen y cortan toda comunicación.
LA DIFERENCIA ENTRE UNA RESERVA LEGÍTIMA Y UNA ESTAFA
Ante el incremento de casos, el experto subrayó que el punto de quiebre para detectar un fraude es la solicitud de dinero sin sustento legal.
En la reserva legítima, el dinero se deposita directamente a la cuenta de la institución financiera propietaria del inmueble, y el broker muestra primero la situación jurídica real del bien.
Cuando se trata de una estafa, se exige dinero para “apartar la oportunidad” antes de que el cliente pueda revisar escrituras o expedientes judiciales.
PROTOCOLO DE SEGURIDAD PARA EL COMPRADOR
Para evitar ser víctima, Lavariega Guzmán recomendó tres acciones inmediatas antes de realizar cualquier transferencia. Primero I dentificar el banco dueño del inmueble y contactar directamente a la institución para validar si el asesor está autorizado para comercializar ese inventario específico.
Solicitar el número de expediente, el juzgado donde se tramita el asunto o los datos de inscripción en el Registro Público de la Propiedad.
En el momento en que el vendedor ponga excusas para no exhibir documentos, evitar ir al notario o posponer reuniones, se debe cancelar toda negociación y no entregar información personal ni dinero.
Dado que la mayoría de los casos no logran resolverse por la vía cibernética debido a la complejidad de rastrear perfiles y cuentas falsas, la prevención es la única herramienta efectiva.
“Lo que más nos indigna es que jueguen con el patrimonio y los sueños de las familias, y de paso, manchen el nombre de una profesión tan noble”, expuso el Broker.
Agregó que el gremio inmobiliario certificado ha hecho de la educación al consumidor su principal eje de trabajo para frenar a los delincuentes que se hacen pasar por asesores profesionales.

