Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Una denuncia pública por discriminación, transfobia y presunta corrupción académica fue presentada por Osiris Zamyra Ortiz, coordinadora en Coatzacoalcos de la asociación civil “Casa de las Muñecas Tiresias”, contra un docente de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV).
Ortiz, quien también es estudiante de la Licenciatura en Derecho, señaló directamente al maestro Roberto Enrique Hernández Alegría, acusándolo de ejercer violencia y discursos de odio en el aula. La activista afirmó que, durante todo el cuatrimestre, el maestro mostró una actitud hostil y discriminatoria.
En su denuncia a través de su cuenta personal de Facebook, Osiris Zamyra Ortiz detalló el trato diferenciado y los comentarios transfóbicos que sufrió, no solo ella, sino también otra compañera trans. La estudiante aseguró que el docente se negó a tratarla como la jefa de grupo electa por sus compañeros.
“Las pocas clases que nos dio siempre tuvo comentarios transfobicos para con mi persona. Nunca quiso tener tratos conmigo y nombró una jefa del grupo alterna”, declaró Ortiz.

La situación escaló al finalizar el periodo, cuando el maestro reprobó a más de veinte alumnos, incluyendo a las dos estudiantes trans, lo que, según Ortiz, fue una represalia por las quejas presentadas previamente sobre su falta de compromiso y métodos de enseñanza.
“Esta persona es transfóbica y siempre ha tenido comentarios con discursos de odio. Es triste tener que ver que existen a un maestros que tengan esa forma de ser y frustrante que los estudiantes tengamos que soportar maestros así”, lamentó la activista.
FALTA DE ÉTICA
La denuncia también subrayó la negligencia del profesor en la impartición de clases y su supuesta solicitud de dinero para aprobar a los estudiantes. Los alumnos precisaron que el maestro era inconstante en sus asistencias.
“Muchos de mis compañeros denunciamos las actitudes y la violencia que el maestro ejercía en las aulas y su falta de compromiso para darnos clases”, explicó en su texto, agregando que el docente aplicaba exámenes de solo cinco minutos de duración.
La denuncia más grave es la que implica un presunto acto de corrupción.
“Se rumoraba que en el último examen que aplicó pedía 800 pesos para poder pasarlos y si no los mandaría a extraordinario, a lo cual cumplió porque mandó a varios a extraordinarios”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades educativas para que tomen acciones concretas contra el docente Hernández Alegría, pues puntualizó que los estudiantes merecen una educación de calidad y libre de discriminación.
“Ojalá las autoridades tomen cartas en el asunto…merecemos una educación de calidad y sobre todo que se nos enseñe el derecho con hechos y no con palabras”, concluyó.
Se ha informado que, además de la denuncia pública, los estudiantes han formalizado quejas ante la Coordinación Escolar y la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), buscando una solución favorable para la comunidad estudiantil de la UPAV.

