Irma Santander / CDP NOTICIAS
Trabajadores de la planta Celanese, ubicada en la zona industrial de Coatzacoalcos,
denunciaron la mortandad de cocodrilos dentro de la reserva privada que la empresa mantiene en sus instalaciones.
A través de denuncias anónimas, el personal compartió evidencia fotográfica y videográfica que documenta la muerte de un ejemplar de cocodrilo, cuyo cuerpo permanece en el estanque cubierto de cal y en avanzado estado de descomposición, sin haber sido retirado por las autoridades de la empresa ni reportado ante las instancias ambientales competentes.
De acuerdo con los denunciantes, se trata de un presunto maltrato animal ya que la causa del deceso apunta a la falta de alimentación y descuido sistemático.
La preocupación aumenta debido a que aún permanecen dos ejemplares vivos en el mismo recinto, los cuales, según el personal, enfrentan condiciones críticas.
“El animal murió por falta de comida y aún hay dos ahí que los están matando de hambre. Ya son los únicos animales que quedan y los están matando de hambre; digo, si ya no los quieren mantener, pues que los entreguen mejor y que se los lleven a otro lado los de Profepa”, señalaron los trabajadores.
OMISIÓN DE LAS AUTORIDADES
Tras detectarse el hallazgo hace más de una semana, diversos colectivos rescatistas de animales en Coatzacoalcos fueron notificados de la situación.
Aunque se procedió a solicitar la intervención de la Dirección de Protección Animal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos para canalizar el reporte a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la respuesta ha sido nula.
“Yo avisé a Protección Animal del Ayuntamiento de Coatzacoalcos para que pasaran el reporte a Profepa, pero creo que no han hecho nada. El cocodrilo murió hace más de una semana y ahí se está desintegrando el cuerpo”, lamentaron.
Los empleados recordaron que este espacio, que anteriormente albergaba una amplia diversidad de fauna silvestre —incluyendo guacamayas, mapaches, tucanes y cotorros—, ha visto desaparecer a casi todas las especies bajo su cuidado.
Actualmente, el estado de los dos cocodrilos sobrevivientes es incierto, por lo que exigieron una inspección urgente por parte de las autoridades federales para prevenir una mortandad mayor y garantizar el traslado de los ejemplares a un refugio adecuado.

