Redacción /CDP Noticias
Comerciantes de cocos en Coatzacoalcos, decidieron revivir la tradición del “viejo”, y este año por primera ocasión colocaron muñecos en sus puestos ubicados en el malecón.
El viejo como le dicen representa el año que termina para dar paso al año que empieza, por eso cada 31 de diciembre minutos antes de las 12:00 horas lo queman, para despedir todo lo bueno y malo que dejó el año.
Los muñecos están hechos de ropa que ya no se utiliza, a mano costuran las prendas como la camisa y el pantalón de tal manera que queden juntos y se puedan rellenar.
Algunos los rellenan de acerrín, periódico o incluso con retazos de tela, depende del gusto de las personas e incluso pueden meterle cohetes.
Hasta el final se coloca la cabeza y el rostro se caracteriza al gusto de las personas, algunos ponen rostros de ex presidentes, como en este caso la señora Yolanda decidió caracterizarlo de el ex presidente Enrique Peña Nieto, asegura ha sido el peor gobernante en la historia de México…
“Con ropa que tenemos ahí guardada que ya no se utiliza ya no la usamos, se hizo de periódico de acérrin, y de todo pero pues aquí lo tengo, debido a mi trabajo si me tarde que te puedo decir como una semana porque pues lo hice por ratitos, tiene unos cohetes adentro, la compre y pues si es peña Nieto, se me ocurrió por tranza”, dijo Yolanda
En sus manos sostiene un coco simulando que lo está tomando, y es que tomar un coco en el malecón de Coatzacoalcos ya es una tradición.
Por su parte el señor Héctor, también comerciante de cocos y aguas frescas decidió hacer una “vieja” que en su cabeza se puede observar que no tiene cabello… inspirándose en su hermana que hace unos meses perdió la batalla contra el cáncer, con ello busca hacer conciencia en las personas y sobre todo al gobierno para que bajen más apoyos en materia de salud.
“Una mujer, te das cuenta no tiene ni cabello, se preguntarán porque, porque yo a cabo de perder a mi hermana de cáncer y ahí es donde me inspire para hacer una mujer con cáncer porque desgraciadamente aquí no hay sanatorios para atender esa enfermedad… si es caro una bolsa de acerrin anda en 200 pesos y es una bolsa chica, mediana de basura, no use recicle, es todo ropa que ya no usamos y la cabeza es un coco en honor al puesto, no se va a quemar”, comentó Hector Palomet, comerciante.
Una vez que esté terminado el “viejo” lo sientan en una silla, antes de fin de año así las personas que pasan pueden tomarse fotos con él.
