Redacción / CDP Noticias
Para ellos no hay cenas ni celebraciones en familia por estas fechas decembrinas.
Son migrantes que les llegó el fin de año lejos de su casa en busca del apreciado sueño americano.
Desde muy temprano se observó un gran número de centroamericanos debajo del puente de la avenida uno en Coatzacoalcos, esperando poder avanzar en las primeras horas del nuevo año.
Para Samuel el trayecto ha sido difícil, pues ha caminado más de 300 kilómetros desde palenque Chiapas.
“Si vengo desgarrado de las piernas, ando hinchado de las rodillas y no puedo caminar ya casi, para mi si porque la verdad en mi país no hay mucho trabajo para trabajar allá, nunca se va a prosperar…de todo un poco albañil, pintor lo que salía, hasta aquí he llegado 3 veces pero lo eh intentado 6 veces”, comentó.
Con temperaturas de 18 grados centìgrados, buscan calentarse con una fogata o entre ellos mismos y aunque a algunos la tristeza les invade, no desisten en buscar un mejor futuro para los suyos.
“Si se siente a veces no se duerme, mucho frío no duerme uno, aguanta sueño, entre nuestros amigos compartimos cobijas, así dormimos en grupo”, dijo.
La pandemia y el huracán que azotó a Honduras orilló a Brayan a salir de su país pues él se dedicaba a la agricultura y el agua se llevó loa cultivos.
“Nos afectó un poco pues la verdad nos perdió el cultivo teníamos como manzana y media de maíz sembrado y se nos perdió y la pandemia también.. la felicidad de uno es estar con la familia pero estar bien, pero estar viendo como carecen las necesidades de la cocina también a uno lo obligan a buscar algo mejor, pienso que va a valer la pena”, agregó.
Aunque estar lejos de su familia en estas fechas no es fácil aseguran que todo habrá valido la pena cuando crucen al “otro lado”.
