Irma Santander / CDP Noticias
Con la llegada del segundo embarque de 3 mil vehículos de la marca Hyundai al puerto de Coatzacoalcos, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT) ha dado un paso decisivo hacia su consolidación como un nodo logístico de clase mundial.
Esta operación, coordinada por la Secretaría de Marina a través de las ASIPONAS y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, marca un incremento del 500 por ciento en el volumen de carga respecto a la prueba piloto inicial, elevando el proyecto a una escala industrial.
Sergio Plata Azpilcueta, presidente de la Asociación de Industriales del Estado de Veracruz (AIEVAC), destacó que este movimiento trasciende el volumen de carga inmediata y se convierte en un precedente fundamental para el desarrollo económico de la región.
“Sin duda, esto va dando experiencia en el movimiento logístico a través de esta ruta. El hecho de que ahora sean más vehículos, a comparación del primer embarque donde fueron 900, habla de que está incrementando la confianza y que la ruta está siendo explorada y considerada para hacer cada vez mayor el movimiento”, afirmó el dirigente empresarial.
El buque Glovis Cóndor, que zarpó desde el puerto de Nasan, Corea del Sur, realizó una travesía de 17 días hasta atracar en Salina Cruz. Desde allí, las unidades iniciarán su tránsito ferroviario hacia el Golfo de México para ser reembarcadas con destino a la costa este de los Estados Unidos.
Plata Azpilcueta, este flujo es una señal clara para los mercados internacionales.
“Esto, sin duda, habla de la confianza en el corredor y es parte de lo que tiene que empezar a darse para que otros inversionistas vean el potencial de la ruta. Conforme la vía vaya siendo utilizada, se generarán mejores costos operativos y, sobre todo, experiencia en el operador que es la Secretaría de Marina, lo cual dará mayores potencialidades al proyecto”, dijo.
Para el sector industrial, la puesta en marcha de este “canal seco” representa una oportunidad sin precedentes para atraer inversiones portuarias, ferroviarias e industriales.
La capacidad de transbordo entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos posiciona al Istmo de Tehuantepec como un eslabón estratégico en la cadena de suministro global, superando la incertidumbre que los contextos comerciales externos habían generado anteriormente.

