Cortesía Liberal del Sur / CDP Noticias
El flujo migratorio en la ciudad ha comenzado ha engrosarse nuevamente luego de varios meses en los que su paso llegó a disminuir hasta a 35 personas en un solo mes, cuando antes en 30 días pasaban más de 700 viajeros.
Y es que en enero, la casa del migrante de Coatzacoalcos registró la atención de 726 viajeros, en febrero a 700 y marzo 520.
Sin embargo, con el inicio de la pandemia, en abril la cifra bajó a 150, en mayo a 35, en junio 56 y julio 62 personas.
Para agosto y con la información que comenzó a conocerse sobre los cuidados pertinentes para no contagiarse de covid-19, el número de viajeros atendidos en la casa inició su ascenso y se llegó a 112 atenciones, en septiembre a 363 y en lo que va de octubre ya 430 entre hombres, mujeres y niños han sido asistidos.
Actualmente, bajo el puente de la Avenida I, donde regularmente los migrantes se reúnen y refugian ya se ve lleno de estos, quienes de nueva cuenta intentan conquistar el sueño americano.
Hombres, mujeres y niños son vistos en esta zona pues por el momento no tienen permitido el ingreso a la casa del migrante que dirige la pastoral de movilidad humana de la Diócesis de Coatzacoalos, para evitar que sus colaboradores sean contagiados de covid-19.
PIDE IGLESIA A FELIGRESES Y POBLACIÓN SUMAR ESFUERZOS PARA ATENDER A MIGRANTES.
El párroco Joel Ireta Munguia, director de la casa del migrante en Coatzacoalcos lamentó que pese a la situación que se vive por la pandemia a nivel mundial, los viajeros centroamericanos han comenzado de nuevo a salir de sus países en busca de una mejor vida y poder llegar a Estados Unidos, esto sin tomar las medidas pertinentes.
“Vienen desprotegidos en todos los sentidos, ahorita no traen ni cubrebocas, entonces a ver si las autoridades civiles y de gobierno pudieran hacer algo por ellos para que se les ayude y se les asista, así que los invito a todos a unirse a hacer la caridad con estos hermanos que vienen en situación de vulnerabilidad, sé que hay muchas necesidades con nuestros vecinos, amigos y los de aquí, los paisanos, pero pues hagamos la caridad sin distinción de personas y preferencias, todos somos humanos y necesitamos salir adelante”, afirmó.
Ireta Munguía añadió que en estas últimas dos semanas se ha incrementado el número de migrantes que van de tránsito, y dijo que tan solo el lunes se atendió a 170 personas solo en un día.
La casa del migrante de Coatzacoalcos apoya con alimentos a los viajeros, es decir, con desayuno, comida y cena, sin embargo, por el momento no les puede dar alojo.
“Se les atiende por la parte de afuera porque estamos todavía en contingencia del covid-19, sabemos que tenemos que cuidarnos y a los demás es por eso que estamos atendiendo solo afuera dándoles alimentos, calzado, ropa. Se le da la comida en platos y vasos desechables y se recogen para que no quede sucio”, dijo.
