Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Los videojuegos en línea son actualmente el principal punto débil donde menores de edad son víctimas de engaños y redes criminales, reconoció Mercy Pérez Arévalo, titular del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) en el Estado.
Subrayó que, aunque el acceso a medios digitales y de comunicación es un derecho humano de los niños, este no debe ejercerse de forma aislada y sin la supervisión adulta.
“Cuando ese derecho no se acompaña del cuidado y de la protección de mamá, de papá, del entorno escolar, los ponemos en riesgo”, sentenció.
EL PELIGRO DETRÁS DE LAS PLATAFORMAS “INOFENSIVAS”
La titular de SIPINNA destacó que los videos juegos como Roblox y Free Fire son las más populares y, por ende, los más peligrosos cuando no hay vigilancia.
El riesgo radica en que adultos utilizan estos entornos para suplantar identidades y establecer vínculos con los menores.
“Los videojuegos en línea es uno de ellos, cuando los papás y las mamás somos un poquito neófitos y no conocemos de qué es lo que se tratan, parece algo que no es nada peligroso y no nos involucramos en saber que hay otras personas del otro lado de la pantalla que pueden hacerse pasar por niños para jugar”, explicó la funcionaria.
Una de las mayores preocupaciones del sistema es la edad en la que los menores comienzan a navegar sin guía.
Pérez Arévalo indicó que ya no se trata solo de adolescentes, sino de niños de 6, 7 y 8 años que interactúan en estos mundos virtuales sin supervisión.
Ante esta realidad, SIPINNA impulsa la creación de entornos digitales protectores, una estrategia que busca enseñar a los niños a detectar engaños y a los padres a dirigir el tiempo y la calidad de las conexiones de sus hijos.
ACCIÓN INSTITUCIONAL CONTRA LA PORNOGRAFÍA INFANTIL
La funcionaria recordó que, en fechas recientes, la Fiscalía General de la República realizó detenciones importantes en la zona sur de Veracruz relacionadas con pornografía infantil, derivado de vínculos gestados en estos medios digitales.
“Necesitamos llegar a los hogares, necesitamos llegar a las familias para decir: pongamos atención en qué es lo que ven y con quién se relacionan nuestras niñas y nuestros niños”, exhortó.
Reiteró que la seguridad digital no es una opción, sino una corresponsabilidad.
“Si bien es un derecho de las niñas y los niños, también es una obligación de mamá, papá y de todos los adultos que estamos cerca de ellos el tratar de procurar su seguridad”, finalizó.

