Irma Santander / CDP NOTICIAS
Por el reforzamiento de los operativos de la Guardia Nacional, Policía Estatal y el Instituto Nacional de Migración, cientos de migrantes han quedado varados abajo del puente de la Avenida Uno, en Coatzacoalcos.
Los centroamericanos no pueden subir a la La bestia”; muchos son deportados a sus lugares de origen, y otros más tardan en llegar a su destino de alcanzar el sueño americano.
Los operativos fueron endurecidos, luego que una migrante embarazada de 16 años, cayera de un vagón y le amputaran los dos pies al ser arrastrada por las ruedas del ferrocarril.
“Hace poco una muchacha embarazada quiso subirse al tren y pues en lo que hizo el intento de subirse se resbaló y los rieles le cortaron los pies, entonces desde ese día viene Migración, la Guardia Nacional y la Marina y todo hacer guardias aquí y ya no nos pueden dejar subir”, relató Henry Fabián Cury, hondureño.
Los elementos de Migración y la Guardia Nacional, señaló, llegan media hora antes que salga el tren de la estación y se instalan en las inmediaciones para que nadie intente subirse.
Por ello, varios indocumentados han tenido que caminar bajo los intensos rayos del sol para poder acelerar su trayecto a los Estados Unidos.
“Estamos esperando a la voluntad del padre si nos dan chance de subirnos sino a cómo veníamos caminando, el sueño es llegar a Estados Unidos, ahorita estamos como decimos nosotros tomando energía”, reveló.
Y es que los migrantes salen de su país por la crisis económica y la pandemia que a provocado que haya menos posibilidades para trabajar en su lugar de origen.
Este año el flujo migratorio por esta ciudad aumentó; de acuerdo a datos de la casa del migrante, han atendido cerca de 14 mil indocumentados entre hombres, mujeres y menores de edad.
“Uno sale de su país por la cuestión económica y muchas cosas la misión es llegar a Estados Unidos a ver si podemos solo Dios sabe pero siempre intentando salir adelante si nos agarran pues ni modo, caminar y caminar hasta donde podamos y si no podemos seguir pues nada a regresarnos a nuestro país”, reveló otro de los centroamericanos varados, Marvin David Nuñez.
