Irma Santander/ CDP Noticias
En Coatzacoalcos, un 60 por ciento de los residuos electrónicos generados tanto en hogares como en oficinas terminan en el basurero municipal, careciendo de una disposición final adecuada, afirmó Luis Castro Mendizabal, Coordinador del Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM ).
En el arranque del Reciclatrón 2026 en la pirámide del malecón, organizado por el Centro de Educación Ambiental Quetzalli y el Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM) y en donde estuvieron asociaciones, ambientalistas y autoridades municipales; explicó que esta situación genera un impacto negativo directo en el ecosistema, debido a que los componentes tóxicos de los aparatos se filtran hacia el subsuelo.
“Al no tener un manejo especializado, estos desechos se degradan a la intemperie y liberan metales pesados que representan una grave contaminación al manto freático,” dijo.
Tras varios años de ausencia del Reciclatrón 2026 en Coatzacoalcos, la iniciativa busca frenar el flujo de contaminantes al sitio de disposición final y ofrecer a la ciudadanía un canal seguro para deshacerse de equipos obsoletos.
Está iniciativa cuenta con el respaldo de ambientalistas, Waste Group y la Universidad Veracruzana. La meta es recolectar 20 toneladas de residuos, el cual será acopiado por las empresas para una disposición final correcta.
EVITAR ALMACENAR POR LARGO TIEMPO
Alberto Aguirre Tostado, presidente directivo del CLAM, hizo un llamado enérgico a la ciudadanía y al sector empresarial para evitar el almacenamiento prolongado de estos equipos, cuya acumulación y mala disposición final representan un foco grave de contaminación.
Aguirre Tostado explicó que, a diferencia de los desechos orgánicos, el plástico o la madera, los componentes de la era digital contienen metales raros y pesados.
Al ser desechados en la basura convencional o quedar en bodegas y domicilios, estos aparatos liberan sustancias tóxicas que permean en el suelo y alcanzan los mantos freáticos, contaminando el agua de manera irreversible
“No son residuos normales. Participar en este reciclatrón es participar en la construcción de una ciudad mejor; es entender que la tecnología nos facilita la vida, pero nos hereda la responsabilidad de su desuso”, subrayó el directivo.
Para el sector industrial y comercial, el evento no solo representa un acto de conciencia ambiental, sino una herramienta de cumplimiento normativo.
El presidente del CLAM detalló que las empresas suelen acumular estos equipos bajo procedimientos internos de clasificación, esperando canales legales para su salida.
En este sentido, destacó que la empresa encargada de la recolección emitirá manifiestos de disposición final, documentos indispensables que acreditan ante las autoridades ambientales que los residuos fueron tratados bajo la legislación vigente.
Artículos que se recibieron son Monitores CRT, discos duros, servidores, fotocopiadoras, mouses, teclados, agendas electrónicas, laptops (y sus baterías), escáneres y CPUs (completos o con faltante de piezas).
Celulares, conmutadores, GPS y cualquier tipo de cable (excepto los de CFE y Telmex).Televisores, consolas de videojuegos, estéreos, audífonos y reproductores DVD.
Climas, ventiladores, hornos de microondas, fuentes de poder, No breaks, eliminadores y anaqueles metálicos y Cámaras de vigilancia.
Los artículos que no se permitieron, cartuchos de tóner, línea blanca pesada (Estufas, refrigeradores y centros de lavado), baterías alcalinas y lámparas fluorescentes.

