Irma Santander/ CDP Noticias
Tras el registro de tres incidentes críticos en la región sur relacionados con el transporte y manejo de sustancias químicas en lo que va de 2026, el Comité Local de Ayuda Mutua (CLAM) hizo un llamado urgente a reforzar la capacitación tanto en los cuerpos de emergencia, en la población y empresas.
En este mes, la región sur ha sido escenario de emergencias que involucran productos de alto riesgo en diversos puntos estratégicos. En Cosoleacaque, una fuga de amoníaco activó los protocolos de confinamiento; en Coatzacoalcos, el incendio de una pipa en la colonia Primero de Mayo, aunque no transportaba azufre en ese momento, la columna de humo generó alarma generalizada.
Y Las Choapas, la volcadura de un autotanque de doble remolque cargado con diésel sobre la Carretera Costera del Golfo.
Luis Castro Mendizabal, gerente del CLAM, subrayó que la seguridad no depende solo de la infraestructura, sino de la pericia de quienes operan las unidades y de la actualización de los mandos de auxilio.

El personal que encabeza las áreas de Protección Civil en las nuevas administraciones requiere de un proceso de formación debido a su reciente ingreso.
“Prácticamente el personal y algunos titulares que inician en esta administración son nuevos en esta materia y, bueno, nuestra tarea también es proporcionarles la información y, en la medida de lo posible, la preparación y capacitación en estos temas”, afirmó Castro Mendizabal.
Enfatizó que la prevención es una responsabilidad compartida. La falta de formación técnica en los conductores de pipas no solo pone en peligro su integridad, sino que convierte cualquier percance carretero en una amenaza potencial para los automovilistas y las comunidades aledañas a las zonas de riesgo.
PROTOCOLOS DE SUPERVIVENCIA ANTE EL RIESGO
Ante la vulnerabilidad de la zona, el CLAM instó a la ciudadanía y a los cuerpos de emergencia a aplicar el sentido común y medidas de autoprotección básicas durante un siniestro.
Primero, identificar la dirección del viento, desplazarse siempre de forma perpendicular o en sentido contrario a la corriente de aire.
Protección de vías respiratorias, cubrir nariz y boca inmediatamente para evitar la inhalación de agentes químicos; evitar la curiosidad.
“Hay que aplicar el sentido común, evitar exponernos o aproximarnos a la zona de riesgo”, subrayó el gerente del organismo.
Finalmente, informó que ya se encuentra en coordinación con los directores de Protección Civil de la zona sur, a fin de consolidar un programa de preparación constante que abarque tanto los perímetros de los complejos industriales como las rutas terrestres, donde la incidencia de volcaduras y fallas mecánicas en transportes de carga continúa siendo un desafío crítico para la seguridad regional.

