Irma Santander | CDP NOTICIAS
Lo que inició como una travesía llena de ilusión y asombro por conocer el nuevo Tren Interoceánico, terminó
en una de las tragedias más dolorosas para una familia de Coatzacoalcos.
Un matrimonio de abuelos, fundadores de la colonia López Mateos, don Raúl López Cruz y la señora María Luisa Pasaron González, perdió la vida en el descarrilamiento ocurrido en territorio oaxaqueño el pasado domingo, mientras que los hijos del matrimonio, además de sus nietos, están luchando por salvar la vida internados en hospitales de Oaxaca.
Don Raúl López Cruz y la señora María Luisa Pasaron González, vecinos de la calle Ferrocarril 313, desde hace más de 60 años, regresaban a casa tras haber disfrutado de las festividades navideñas en Salina Cruz. Sin embargo, el destino que debía devolverlos a su hogar en el puerto de Coatzacoalcos se truncó en el camino.
UN VIAJE DE “PRIMERA VEZ”
La familia, que tradicionalmente realizaba este trayecto en autobús o vehículo particular, decidió esta vez experimentar la nueva ruta ferroviaria.
Luis Enrique, nieto de los fallecidos, relató con voz quebrada la emoción que embargaba a su abuela conocida de cariño como “malicho”. Cabe mencionar que la señora María Luisa nació en el istmo, sin embargo, desde muy joven llegó a Coatzacoalcos, en donde formó su hogar.
“Era la primera vez que viajaban ellos en tren, habían viajado antes, pero mi abuela y mi tío no. Estaba emocionada”, recordó.
Esa emoción se transformó en angustia cuando la comunicación se cortó abruptamente. Luis Enrique habló con su abuela María Luisa alrededor de las nueve de la mañana del trágico domingo, minutos antes del descarrilamiento.
“Le marqué a mi abuela… eran como las nueve y de ahí ya no seguí platicando porque se cortó la llamada”, expresó Luis Enrique, sin saber que esa sería la última vez que escucharía la voz de la mujer que lo crió como a un hijo.
MARÍA LUISA, VECINA MUY QUERIDA EN LA COLONIA
La pérdida de la señora María Luisa ha causado un hondo pesar entre quienes la conocieron.
Propietaria de una conocida tienda de abarrotes, no solo era una comerciante, sino un referente de alegría y bondad en su sector. Su nieto la describe con un amor profundo: “era muy alegre, muy llevadera. Ella era como mi mamá porque yo aquí me crié con ella; ella me crió de pequeño”.
UNA FAMILIA ENTRE EL DUELO Y LA GRAVEDAD
Mientras la familia en Coatzacoalcos espera con angustia y tristeza el arribo de los cuerpos de los abuelos para darles el último adiós en su hogar, el resto de los integrantes enfrentan una batalla por la vida.
Ana Guadalupe Pasaron Fabre, hija del matrimonio fallecido, se encuentra en estado grave. Tras complicaciones en la atención médica inicial, fue trasladada a Salina Cruz para estudios urgentes debido a la gravedad de sus lesiones.
Junto a ella, cinco familiares más, incluyendo tres menores de edad (Axel de 16 años, Ashley de 13 y José Matías de 7), permanecen hospitalizados bajo observación médica.
UN FIN DE AÑO AMARGO
La tragedia ha transformado lo que sería una celebración de Año Nuevo en un escenario de luto y desesperación. La familia ha hecho un llamado urgente a las autoridades y a la sociedad para agilizar el traslado de los restos de don Raúl y doña María Luisa.
“Necesitamos que nos ayuden para trasladar los cuerpos, para que los traigan, nosotros estamos esperando que nos avisen”, expresó Luis Enríquez.
Los familiares permanecen en la vivienda de la calle Ferrocarril, donde el silencio de la ausencia pesa más que nunca en este cierre de año que, trágicamente, ya no será el mismo.

