Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Los trabajadores del volante han comenzado a resentir con severidad los efectos de la llamada “cuesta de enero”.
Durante los primeros días de este 2026, el gremio de Coatzacoalcos reportó una drástica disminución en el número de servicios, situación que atribuyen directamente a la parálisis de la actividad cotidiana y al agotamiento económico de las familias tras las festividades decembrinas.
A pesar de que diciembre representó un ligero alivio financiero gracias a las compras navideñas y la llegada de visitantes para las reuniones familiares, los conductores señalaron que el repunte fue efímero.
El ingreso extra no fue suficiente para compensar los gastos acumulados ni para generar un “colchón” ante la falta de usuarios en las avenidas.
Un taxista con años de experiencia tras el volante, dijo que la ausencia de estudiantes en las aulas y el hecho de que muchos trabajadores aún se encuentran en periodo vacacional han dejado las calles con una afluencia mínima.

“Muy bajo. Son las doce y media y todavía no completamos la cuenta, ya echamos dos veces gasolina y no hay manera de completar la cuenta”, lamentó don Sergio.
Los choferes, pasan horas recorriendo la ciudad sin éxito. Algunos operadores manifestaron que, les cuesta trabajo completar la cuenta y ni para cubrir el costo de la gasolina.
“Ya empezamos a sentir la cuesta de enero demasiado, a tal grado de que le vuelvo a repetir, mire qué hora son y no tenemos la cuenta”, sostuvo.
LA CONFIANZA: EL ÚNICO SALVAVIDAS
Ante la falta de pasajeros en la vía pública, la estrategia de supervivencia de muchos taxistas ha sido refugiarse en el servicio personalizado y la lealtad de sus usuarios frecuentes.
“Lo único que nos aliviana a nosotros es ser honestos, honrados y tener nuestros propios clientes; teniendo clientes, pues ya salva un poquito de la situación”, explicó el trabajador del volante.
Los ruleteros confiaron que la actividad económica se normalice una vez que el ciclo escolar se reanude por completo y la circulación cotidiana en Coatzacoalcos recupere su ritmo habitual.

