IRMA SANTANDER | CDP NOTICIAS
A una semana del derrame de hidrocarburo en las costas del sur de Veracruz y el norte de Tabasco, ya suman 39 localidades afectadas a lo largo de 230 kilómetros de litoral, informó en su nuevo diagnóstico la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México.
El impacto, que sigue expandiéndose, ha dejado a comunidades pesqueras e indígenas en la incertidumbre ante la falta de una respuesta oficial efectiva y la carencia de información sobre el origen del vertido.
EL MAPA DEL DESASTRE: DE LA LAGUNA DEL OSTIÓN A CATEMACO

En el sur de Veracruz, se contabilizan 30 localidades impactadas en una franja de 100 kilómetros, mientras que en Tabasco se registran 9 comunidades afectadas en 70 kilómetros.
En las últimas horas, se reporta la presencia de “chapopote” hacia el norte de Veracruz, registrándose presencia de hidrocarburos en Catemaco, específicamente en la zona de Carrizal.

En la Barra de Sontecomapan y Roca Partida, comunidades pertenecientes al litoral de la Reserva de la Biosfera de Los Tuxtlas, y en Punta Puntilla, donde se localizó una tortuga marina cubierta de petróleo.
Además, en todas las playas de los municipios de Tatahuicapan, Mecayapan y Pajapan, particularmente grave es la situación en la Laguna del Ostión en Pajapan, donde el petróleo ha ingresado afectando a nueve comunidades que dependen vitalmente de este ecosistema.
En el estado de Tabasco, las zonas con mayor concentración de residuos se ubican en Paraíso y Sánchez Magallanes.
COMUNIDADES EN RIESGOS: LIMPIEZA SIN PROTECCIÓN
Ante la omisión y desesperación por el daño ambiental y las pérdidas económicas, habitantes de comunidades como Jicacal se han organizado para retirar el chapopote de sus playas de manera manual. Sin embargo, estas brigadas ciudadanas operan sin capacitación ni equipo adecuado, exponiéndose directamente a sustancias que las organizaciones denuncian como cancerígenas.
En el estudio de la organización ambientalista, se precisa que los habitantes expresaron una profunda frustración ante la falta de interés gubernamental.
“El trabajo colectivo de restauración de 240 mujeres y hombres queda en incertidumbre; tememos que el derrame afecte las áreas en restauración”, señalaron miembros de las comunidades nahuas de Pajapan, quienes durante décadas han trabajado en la recuperación de manglares y zonas de reproducción de especies como el cangrejo azul.
Hasta este momento, solamente en tres de las zonas afectadas Petróleos Mexicanos (Pemex), junto con una empresa contratada, ha realizado el retiro de chapopote en las playas de Barrillas, tras la presión de personas pescadoras y vendedoras de la comunidad. Para estas labores se contrató a 40 personas de la localidad.
Por otro lado, en Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco, Pemex realizó el retiro del chapopote sin contratar a personas de la comunidad, a pesar de que éstas lo habían solicitado para poder compensar las pérdidas económicas, de acuerdo con la Federación de cooperativas pesqueras de Magallanes.
IMPACTOS ECONÓMICOS Y AMBIENTALES
El sector pesquero enfrenta su segundo año consecutivo de afectaciones por derrames. Además de la contaminación del agua, las redes de pesca han quedado inservibles y las actividades comerciales y turísticas están paralizadas. Hasta el momento, ninguna comunidad ha recibido indemnización alguna por estas pérdidas.
A nivel ecológico, la preocupación se centra en arrecifes de coral del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México.
Santuarios de fauna como manglares de la Laguna del Ostión y zonas de anidación de tortugas marinas, cuyo periodo inicia en abril.
En las especies en peligro, amenazas directas a manatíes y tortugas.
EXIGENCIAS DE TRANSPARENCIA
La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México y diversas organizaciones ambientalistas como Greenpeace México y el Colegio de Biólogos de Veracruz, exigieron a las autoridades y a las empresas petroleras responsables, dar información precisa sobre la extensión y el origen real del derrame.
El saneamiento integral de todos los ecosistemas afectados, no solo de las playas turísticas, indemnización justa para pescadores, comerciantes y restauradores locales, y atención médica para las personas expuestas a los hidrocarburos.
A la fecha, las comunidades denunciaron que las autoridades no han proporcionado información sobre el tipo de derrame ni su fuente de origen, elementos que consideraron clave para garantizar la rendición de cuentas ante esta emergencia.

