Agencias /CDP NOTICIAS
Los estudiantes de secundaria son los que más viven acoso escolar en el Valle de México, indican cifras del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia.
Entre 2022 y lo que va de este año, el organismo ha recibido 368 reportes por bullying, tanto de planteles de la CDMX como del Edomex.
De estos, el 50 por ciento fue de alumnos de entre 12 y 15 años de edad, quienes estudian la secundaria. Mientras que los alumnos de nivel primaria representan el 27 por ciento.
El caso de Norma Lizbeth, la estudiante de 14 años que falleció a causa de las lesiones que le provocó un enfrentamiento a golpes con una compañera que la acosaba, muestra la gravedad de este fenómeno, indicó el presidente del Consejo, Salvador Guerrero Chiprés.
“Esto que se llama bullying es un fenómeno mucho más amplio y es lamentable que una tragedia nos lo haga recordar”, indicó.
“Hay que reconocer al bullying como un síntoma de violencias que están ocurriendo en el hogar, alguien que bulea o alguien que es buleado, algo está pasando en su casa”.
La principal agresión que enfrentan alumnos víctimas de bullying son físicas, señaló el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia.
De acuerdo con el organismo, el 32 por ciento de los casos son por este tipo de ataques y le siguen verbales y psicológicos, con 28 por ciento.
Además, el 53 por ciento de los casos reportados fueron de mujeres y el resto de hombres.
Guerrero Chiprés resaltó que en la secundaria están en una etapa de muchos cambios, en el que su identidad se está construyendo y hay más riesgos cuando hay ausencia de referencias que los guíen y violencia en el entorno material o digital.
También, subrayó que padres de familia y docentes deben advertir y notificar sobre el bullying al notar indicios, como que el menor llegue con golpes o cambie su actitud.
“Hay un caldo de cultivo para el bullying en ausencia de acompañamiento de papás, de maestros”, apuntó, pues son quienes están más cerca de los estudiantes.
Agregó que se debe priorizar la relación con los hijos e hijas, sobre todo cuando son menores de edad, mientras que en las escuelas privadas o públicas debe implementar protocolos de actuación ante esta situación.
Guerrero Chiprés destacó que estos casos son una oportunidad para las autoridades de actuar de forma preventiva y solidaria y evitar un problema mayor.
Con información de Reforma


