Irma Santander / CDP NOTICIAS
Lo que alguna vez fueron calles transitables en la colonia Oaxaqueña, hoy están convertidas en enorme socavones que amenazan la integridad de más de 300 familias.
Desde hace seis años, una filtración constante en las líneas de desechos del Complejo Petroquímico Cosoleacaque ha provocado el hundimiento del suelo, que mantienen a la comunidad en un riesgo latente.
La problemática se concentra principalmente en la avenida Tecnológicos. En este punto, la infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex) ha colapsado debido a la falta de mantenimiento, transformando la vialidad en un campo minado de cavidades que alcanzan los cinco metros de profundidad, impidiendo el acceso a cualquier tipo de vehículo.
Uno de los afectados el señor Moisés Fuentes, explicó que a pesar de las constantes gestiones del comité vecinal,la empresa petrolera se ha limitado a cercar las áreas críticas sin atacar la raíz del problema.

“Nomás nos han dado atole con el dedo; vinieron y pusieron este enmallado nada más y de ahí fuera ya no hicieron nada. Dijeron que iban a arreglar y trajeron el aparato, pero ahí se quedó, nos dijeron que las tuberías venían no sé de dónde, que aguantáramos, y hasta ahí quedó”, lamentó.
El colapso no es reciente. Mientras algunos hundimientos tienen dos años de antigüedad, los más críticos, ubicados cerca de la barda del Instituto Tecnológico, cumplen ya seis años sin ser atendidos.
UN FOCO DE INFECCIÓN PARA LAS FAMILIAS
Además del peligro físico que representan los huecos, los habitantes enfrentan una crisis sanitaria.
Los fluidos que emanan de las tuberías dañadas son desechos industriales que fluyen diariamente hacia el arroyo, generando olores fétidos y riesgos de enfermedades para los habitantes.
Rosa González, otra de las afectadas, señaló que las mesas de diálogo con los directivos del complejo no han rendido frutos.
“Ya lleva más de 6 años, son tuberías de desagüe de ellos. El comité hemos tenido pláticas en los primeros años, pero no han dado resultado. Lo único que pusieron es una bodega y esas mallas con esos tubos”, expresó.
Hasta el momento, Petróleos Mexicanos ha hecho caso omiso a la urgencia de sustituir la tubería que ya cumplió su vida útil.
Los inconformes advirtieron que la situación es insostenible y que, de no haber una intervención inmediata, el daño estructural podría extenderse a las viviendas cercanas, sumado al daño ambiental irreversible que provocan los desechos químicos a cielo abierto.

