Irma Santander / CDP NOTICIAS
En un espacio lleno de lockers con papeles y en completo abandono, se ha convertido la Unidad de Psico Oncología y Ludoteca que forma parte de la Clínica de Oncopediatría del Hospital Regional “Dr. Valentín Gómez Farías” en Coatzacoalcos, que atiende a niños con cáncer.
“Qué nos regresen esa ludoteca en un principio cuando remodelaron y ampliaron el área de urgencias necesitaban donde guardar las cosas y no las pudieron colocar en los pasillos, usaron el espacio de los niños y sus familias”, reiteró.
Desde el 2019, la dirección en ese entonces del nosocomio cerró el espacio, y con la pandemia no se volvió a abrir, afectando a 35 niños y sus papás que disfrutaban de divertidas áreas de recreación durante la espera de los menores mientras eran atendidos en su tratamiento oncológico.
“Hace dos años la quitaron por parte de la Secretaría de Salud, luego se vino la pandemia y la ludoteca no la hemos recuperado, todas las cosas las tenemos metidas en un cubículo y el personal del hospital metió lockers en esa área, y no se está ocupando ni siquiera para algo productivo”, refirió Maritza Ambrosio Fernández, presidenta de la asociación civil Manos Unidas.
Parte del mobiliario de la unidad para atención de los infantes comenzó a deteriorarse, como son los sillones que están rotos y descocidos.
Solicitó a las autoridades de salud abrir la ludoteca para los niños con cáncer, “con algunos cuidados podríamos hacer algunas actividades con los niños porque ellos no han dejado de venir en la pandemia, el cáncer no para y si dejan de venir van a tener complicaciones”, refirió.
La ludoteca fue inaugurada en enero de 2017.
QUE HACEN EN LA LUDOTECA
Ambrosio Fernández explicó que los pequeños que vienen a quimioterapias, reciben talleres junto con sus padres.
Detalló que las actividades que se hacían en esa área son: mantener la salud y las necesidades educativas especiales del paciente oncológico.
Disminuir el impacto que puede causar el personal de médico en el niño y su familia.
Desarrollar una actitud positiva frente a la enfermedad.
Iniciar técnicas de reforzamiento positivo.
Aumentar las relaciones interpersonales.
Mejorar el aspecto anímico reforzando con ello el sistema inmunológico, y eliminar habilidades sociales negativas adquiridas.
Se trata de hacer la estadía un poco más entretenida, con el objetivo de crear un espacio donde la risa, el buen humor estén siempre presentes, ya que también se podría considerar como una medicina.
Los especialistas han dado a conocer que el 80 por ciento de la recuperación de un menor con cáncer tiene que ver con un buen estado de ánimo y el 20 restante los medicamentos.
