Irma Santander Vera / CDP NOTICIAS
Una gran mortandad de peces se registró el fin de semana en la laguna ubicada frente a la Universidad del Bienestar “Benito Juárez García”, en el fraccionamiento Rabón Grande.
Habitantes y pescadores de la villa señalaron que el basurero a cielo abierto de la zona podría ser la fuente de la contaminación, debido a que los líquidos residuales tóxicos, conocidos como lixiviados, están escurriendo o siendo descargados hacia el cuerpo de agua.

La situación se hizo evidente durante la mañana del sábado, cuando los residentes comenzaron a percibir un fuerte olor putrefacto proveniente de la laguna, al acercarse, observaron decenas de mojarras flotando en la orilla, una escena que vinculan con las recientes y constantes lluvias que habrían incrementado los escurrimientos.
El señor Jorge Sánchez, vecino del lugar, expresó la urgencia de la situación y demandó la presencia de autoridades de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) así como de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).

“Queremos que vengan las autoridades ambientales como Semarnat o Profepa para que investiguen la causa, ya que desde hace varios días se observa un escurrimiento de aguas provenientes del basurero de nuestra villa”, comentó.
De acuerdo con el testimonio de los vecinos, el problema ambiental se agrava debido a la incapacidad operativa del sitio de disposición de residuos.
Explicó que el basurero, ubicado en la colonia Allende Unzaga, se encuentra “a su máxima capacidad”, una condición que, según él, facilita que “los líquidos contaminantes se filtren hacia las lagunas cercanas”.

Por su parte, un pescador que trabajó en un criadero de mojarras que existía en el mismo sitio precisó que la descarga de los contaminantes no es solo un simple escurrimiento, sino una acción directa.
“Todos esos líquidos contaminantes están siendo enviados por medio de un tubo de 16 pulgadas que atraviesa la carretera y recorre más de 500 metros hasta llegar a la laguna, donde ya mató varias toneladas de mojarras”, declaró.
Indicó una posible negligencia o manejo inadecuado de los desechos por parte de los responsables del tiradero a cielo abierto.
La muerte de especies en la laguna, un ecosistema vital en la zona, representa un riesgo no solo para el medio ambiente, sino también para la salud pública.
Los lixiviados son líquidos altamente tóxicos que se generan cuando el agua pasa a través de los residuos sólidos urbanos, arrastrando y disolviendo sustancias peligrosas. Su descarga sin tratamiento adecuado puede agotar el oxígeno del agua (causando anoxia), liberar metales pesados y patógenos, lo que resulta letal para la fauna acuática y contamina potencialmente los mantos freáticos.
Ante la magnitud del desastre, los habitantes de Villa Allende reiteraron el llamado a la Profepa y Semarnat para que realicen las inspecciones correspondientes, tomen muestras del agua y del suelo, y apliquen las medidas necesarias para clausurar la presunta descarga ilegal y mitigar el daño ecológico en la zona de Rabón Grande.

