Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Las intensas precipitaciones registradas recientemente en la región han provocado corrientes de gran magnitud que causaron daños en la infraestructura urbana del malecón costero de Coatzacoalcos.
La presión del agua ha fracturado diversas bocas de tormenta y secciones del muro de contención, situación que, sumada al arrastre constante de residuos domésticos, ha derivado en deslaves y el bloqueo del tránsito peatonal en la zona de playa.
A la problemática de la infraestructura se añade la acumulación crítica de troncos, conocida localmente como “palotada”, así como una vasta cantidad de residuos domésticos e industriales.
Juan Alberto González Arjona, entrenador del grupo Wellness y activista ambiental, señaló que esta situación es el resultado directo de la falta de hábitos cívicos en la disposición de desechos.
“La basura que se tira en la calle, que es arrastrada, las bolsas de basura que la gente saca después de que pasa el camión, uno ve cómo va navegando, y llega hasta la playa. Muchas veces llega rota y se sale. Ahora, mucha basura no solamente viene de nuestra ciudad, también viene río arriba. El mar siempre va a encontrar una corriente para sacar todo lo que no es de él”, explicó González Arjona.
BASURA DE TODO TIPO
El activista detalló que, a través de las jornadas de limpieza, han llegado a recolectar entre una y una tonelada y media de desechos mensualmente. En estos recorridos, los voluntarios se han enfrentado cantidades de basura que van desde electrodomésticos y autopartes, hasta material clínico peligroso.
“Hemos encontrado refrigeradores, televisiones, fascias de carro, preservativos, jeringas, bolsas de diálisis, juguetes, botellas de cloro y hasta brujería. Es increíble lo que encontramos”, lamentó el ambientalista.
González Arjona enfatizó que la limpieza de playas no solo tiene el objetivo de retirar residuos, sino de fungir como una herramienta de sensibilización.
Al participar escuelas, industria, deportistas y ciudadanos, se logra que el voluntario genere conciencia sobre el impacto de sus acciones cotidianas.
“No es solamente el hecho de retirar, sino de crear cultura ambiental. La gente que se encuentra todas esas cosas que dices, ¿qué hace esto en la playa?, se lleva ese pequeño semillón de que no hay que tirar la basura. Sabe uno que, si tiras la basura en el centro o en la calle, con las lluvias va a ser arrastrada hasta la playa”, aseveró.
El activista hizo un llamado a la ciudadanía para detener la disposición irresponsable de basura en la vía pública, ya que los canales de aguas negras y los drenajes pluviales colapsados actúan como los principales conductos de contaminación.

