Irma Santander/ CDP Noticias
Pese a haber sido capacitados, el 80 por ciento de los comercios de Coatzacoalcos no llevan sus residuos orgánicos al Centro de Compostaje de Coatzacoalcos, y continúan vertiéndolos al basurero municipal de Villa Allende, afirmó Nancy Ordóñez, directora operativa del Centro de Compostaje.
Informó que, aunque se tiene una meta de trabajar con 113 comercios que ya han sido capacitados y cuentan con la infraestructura necesaria, actualmente solo 15 establecimientos —principalmente restaurantes— entregan sus residuos de manera constante.
“Necesitamos todavía avanzar más con la eficiencia de la recolección… El mercado comercial que genera residuos orgánicos todavía es muy amplio y necesitamos más compromiso con la separación para que así podamos abarcar más”, puntualizó Ordóñez.

A siete meses de haber iniciado operaciones formalmente, el Centro de Compostaje de Coatzacoalcos ha logrado acopiar más de 56 toneladas de residuos orgánicos, sin embargo, aun falta de participación activa del sector comercial.
En ese sentido, la directora hizo un exhorto a los empresarios locales para asumir su “responsabilidad extendida”, destacando que generar productos y servicios conlleva el compromiso de gestionar correctamente los desechos que estos producen.
El centro opera con una logística de recolección de tres veces por semana, logrando captar entre 4 y 5 toneladas por jornada. Estos residuos, que representan el 25 por ciento de la basura total generada en la ciudad, pasan por un proceso técnico de entre 16 y 20 semanas para convertirse en composta de alta calidad.
A pesar de los esfuerzos, la pureza de los residuos sigue siendo un desafío técnico en la planta de segregación.
“Aún así, en algunos comercios todavía no alcanzamos la pureza del cien por ciento por eso aquí terminamos de separar los residuos y los incluimos en las pilas de composta”, explicó la funcionaria.
BENEFICIOS PARA LA COMUNIDAD
El producto final es un abono ideal para huertos y jardines que, además, actúa como un regulador de humedad, algo vital para las plantas ante las constantes lluvias de la región.
El centro mantiene una política de intercambio sustentable para incentivar la participación ciudadana.
“Nosotros les regalamos composta siempre y cuando nos aseguren que van a venir después a traernos residuos orgánicos para seguir contribuyendo a la generación de la misma”, señaló Ordóñez.
El Centro de Compostaje recibe frutas, verduras dañadas, flores marchitas, hojarasca, tallos, aserrín, viruta de madera, restos de café y de poda.

