Irma Santander | CDP NOTICIAS
La Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, ha documentado 16 lugares costeros entre Pajapan, en Veracruz, y Paraíso, Tabasco, con presencia de chapopote en las playas y en el mar en una extensión de 170 kilómetros, que recaló desde el domingo pasado.
En el estudio dado a conocer con imágenes y mapas de los sitios impactados por el derrame, se identificaron afectaciones a los ecosistemas con muertes de tortuga, manatí y peces, así como pérdidas y posibles afectaciones a la salud a las comunidades, cooperativas y familias pesqueras.
Los 16 sitios afectados, reportados hasta el momento, son: las playas de Punta San Juan, Playa Linda, Zapotitlán, Tecuanapan y Jicacal, así como La Bocana, Paquital, Punta Huazuntlán y Bocana Río Temoloapan en la laguna del Ostión en Pajapan, Veracruz; Los Arrecifes y El Salado en Mecayapan, Veracruz; Peña Hermosa y Mirador Pilapa en Tatahuicapan; Barrillas en Coatzacoalcos; y Barra Panteones en Paraíso y Sánchez Magallanes, Tabasco.
A pesar del deslinde de Petróleos Mexicanos, investigadores han detectado con imágenes satelitales del 20 de febrero una mancha de petróleo de 37 kilómetros mar adentro frente a Campeche, que parece estar relacionada con infraestructura petrolera, además de una posible dispersión de petróleo hacia Tabasco y Veracruz.

En ese sentido, la Red Corredor Arrecifal del Golfo de México, integrada comunidades pesqueras, indigenas, organizaciones ambientalistas, colectivos, colegios y cooperativas, exigieron una investigación sobre las causas, atención inmediata para la recuperación de los ecosistemas afectados, reparación del daño a las comunidades que han tenido pérdidas y establecimiento de mejores protocolos de atención a los derrames y esquemas de protección del Golfo de México.
Explicaron en el documento que desde el domingo primero de marzo se reportó por parte de los pescadores que en la línea de costa de casi 170 kilómetros, había presencia de petróleo en el mar, que se ha pegado a sus redes y lanchas, causando daños económicos y afectaciones a la salud al intentar retirarlo en el momento.
En la Laguna de Ostión, el petróleo ya el ecosistema y la presencia del chapopote llega hasta el punto Paquital frente a las comunidades indígenas de El Mangal y El Pescador. Esta laguna es vital para la vida del mar y de numerosas especies, así como para las comunidades indígenas y pesqueras, ya que es fuente de sustento para muchas familias por el cultivo de ostión, almejas, apacta (tipo de almeja que consumen las comunidades costeras), camarones, lizas, chucumite, robalo y tiene una gran afectación al manglar, los cangrejos azules y peludos.
En esta zona hay especies de aves migratorias y permanentes como pelícano rosado, garzas, aguilillas, rere, águilas, pato buzo, halcón y martín pescador. Las comunidades destacaron que esta situación afecta especialmente a familias de pescadores, y a las mujeres, madres de familia y comerciantes.
En la zona más afectada de Pajapan, Mecayapan y Tatahuicapan, se estima que alrededor de 14 mil personas dependen directa e indirectamente de las actividades pesqueras y turísticas.
SE DESCONOCE EL IMPACTO REAL EN LA FLORA Y FAUNA
La Red Corredor Arrecifal detalló que hasta este momento se desconoce el impacto real de las afectaciones en la flora y fauna de los ecosistemas costeros, pero antecedentes de otros derrames revelan daños graves, de forma directa e indirecta, que en algunos casos son irreversibles.
Derivado de esta situación se han encontrado algunas tortugas muertas cubiertas de petróleo en la comunidad Los Arrecifes, un manatí muerto en Coatzacoalcos y algunas comunidades han reportado peces afectados.
Precisaron que no se cuenta con información suficiente para evaluar la afectación a los 17 arrecifes existentes en la zona que forman parte del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México, un ecosistema de gran riqueza ambiental que provee alimentos, refugios para especies marinas, protección contra huracanes, recreación y es fuerte para ecoturismo.
SIN CONOCERSE EL ORIGEN DEL PETRÓLEO
Puntualizaron que las autoridades competentes no han informado sobre el origen del petróleo derramado en el mar y playas de esta región.
En La Bocana, comunidad Jicacal, donde se ubica la entrada a la laguna del Ostión, municipio de Pajapan, los pescadores se organizaron para intentar detener el chapopote con sus redes de pesca, no obstante, carecen de los materiales y apoyo necesarios para poder hacerlo de forma efectiva y segura, poniendo en riesgo su salud.
Manifestaron que la situación no es un caso aislado, en el Golfo de México hay un largo historial de derrames de crudo, grandes y pequeños, que afectan de forma cotidiana y constante a los ecosistemas y comunidades costeras.
Recientemente, el 16 de octubre de 2025, hubo un derrame de petróleo en el río Pantepec, en la cuenca del río Tuxpan, municipio de Álamo Temapache, en el norte de Veracruz, que visibilizó los riesgos a los ecosistemas marinos y costeros de la industria petrolera en tierra por su conexión con los ríos.
ACCIONES INMEDIATAS
Las comunidades y organizaciones firmantes exigieron acciones inmediatas a las instancias responsables de gobierno, así como a las empresas petroleras, entre ellas, apoyo a las comunidades afectadas de forma pronta, colectiva y organizada.
Acciones de atención a la flora y fauna afectada, así como para la detección y recolección del chapopote en todas las zonas, iniciando con La Bocana para evitar mayor contaminación de la laguna del Ostión. Reuniones de coordinación entre autoridades, empresas y comunidades para asegurar una atención transparente, efectiva y articulada.
Estudios académicos independientes y públicos para esclarecer el origen de la presencia del petróleo reportado en las zonas y, en consecuencia, determinar las posibles responsabilidades.
Mejoramiento en protocolos y mecanismos de prevención y atención a derrames y presencia de chapopotes, así como de supervisión independiente y pública de las empresas petroleras.
Establecer acciones a mediano plazo para la protección del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México y las comunidades pesqueras que de él dependen; y un compromiso político y acciones para promover una salida justa e incluyente de las energías fósiles que incluya el desarrollo de energías renovables manejadas de forma descentralizada y democrática.

