Irma Santander / CDP NOTICIAS
Para poder colgarse del tren, los indocumentados que se apilan abajo del puente de la avenida Uno, deben pagar una cuota a la banda denominada MS13, reveló Guillermo Ramírez Garduza, presidente de la casa del migrante “Santa Faustina Kowalska”.
El activista señaló que desde hace siete meses un grupo de centroamericanos y mexicanos conformaron la pandilla quienes se dedican a extorsionar y asaltar a los extranjeros, incluso los vecinos están cansados de esta problemática que los pone en riesgo ya que también ellos son agredidos.

Los “maras” operan abajo del puente de la avenida Uno, y en las vías hacia la zona poniente. Ahí golpean y agreden con machetes a los extranjeros. Al menos tres de ellos han sido macheteados al momento de asaltarlos.
“Les quitan dinero a los migrantes, los atemorizan para que les den una cuota y eso ha hecho que se descontrole el flujo de migrantes porque se esconden y eso los pone aún más en riesgo”, expuso.

Explicó que esa “cuota” es para dejarlos subir a los vagones y estar en las calles.
“Los migrantes tienen miedo de todo esto que está pasando porque hay muchas bandas, se van unas y llegan otras”, señaló.

Al no poder abordar el tren, buscan alternativas para no ser detectados por la MS13. El 80 por ciento de los viajeros lo hacen con sus familias.
Ramirez Garduza insistió en que es urgente entregar la visa humanitaria en un lapso corto de tiempo y no en 45 días.
“Por eso los indocumentados prefieren irse o esconderse, si el Gobierno en verdad tomara cartas en el asunto se arreglara el problema en un 90 por ciento, queremos que los apoyen y puedan transitar libremente por México”, manifestó.
Urgió que se realice un operativo por parte de las corporaciones policiacas debido a que los rondines no sirven de nada.

Indicó que tampoco la vigilancia de la guardia de seguridad privada de la empresa ferroviaria es efectiva.
De acuerdo a los vecinos la propia seguridad privada de la empresa estaría en contubernio con los integrantes de la pandilla.

