Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Para evitar que sigan escurriendo los lixiviados provenientes del basurero municipal de Villa Allende, maquinaria ha comenzado a contener los residuos que afectaron las vialidades, además de cientos de vecinos de la colonia Ignacio Allende Unzaga.
El Agente Municipal, Alejandro Trujillo Hernández, explicó que, si bien el problema del basurero comenzó en la administración del ex alcalde Joaquín Caballero, la crisis actual se agudizó por la intervención irresponsable de terceros que, bajo el argumento de ayudar a un particular, terminaron perjudicando a toda una comunidad.
“Alguien agarró, abrió una brecha e hizo que esa agua saliera hacia la calle Casablanca y se fuera a todo Zamora. No era la forma adecuada porque ayudas a una persona, pero perjudicas a cientos de personas”, denunció el agente municipal.

Subrayó que este flujo contaminado ha dañado el asfalto y las unidades motoras de quienes transitan por la zona.
UN PLAN DE CONTENCIÓN ANTE LAS LLUVIAS
La prioridad actual es el control de la laguna de lixiviados, la cual ha sobrepasado sus niveles debido a la acumulación de basura y las recientes lluvias. Trujillo señaló que ya se trabaja bajo la supervisión de la Ingeniero Ana María Rueda, responsable de limpia pública del Gobierno Municipal para implementar un plan de choque, ya que la naturaleza del problema exige medidas urgentes.
“Ellos ya están empezando a trabajar, van a traer un plan para poder contenerlo porque el agua no va a dejar de escurrir y la lluvia no va a parar. Ya hay maquinaria ahí, es un trabajo de operatividad técnica para evitar que el daño siga creciendo”, puntualizó.
SOLUCIONES DE FONDO
Recordó que el origen del conflicto radica en decisiones de administraciones pasadas que permitieron la expansión del basurero sin un manejo adecuado, así como en los asentamientos irregulares que hoy impiden el mantenimiento óptimo de los drenajes pluviales.
Finalmente, advirtió que el área jurídica ya está tomando cartas en el asunto para deslindar responsabilidades por la apertura de zanjas que provocaron la inundación de desechos líquidos, mientras se mantiene la vigilancia para asegurar que las calles Casablanca y Zamora queden libres de esta contaminación.

