IRMA SANTANDER | CDP NOTICIAS
María Karina Perales Turrubiates, instructora de artes marciales mixtas (MMA) en la escuela secundaria General número 6 de Coatzacoalcos, ha convertido una dolorosa historia de violencia en una misión para ayudar a los jóvenes.
Tras ser víctima de violencia por parte de su pareja durante cinco años, Perales encontró en la disciplina de las artes marciales la fortaleza mental y el camino sanador que le permitió estabilizarse emocionalmente.
La instructora, quien también es docente, utiliza su experiencia y el entrenamiento de MMA para abordar las complejas necesidades emocionales, físicas y conductuales de los estudiantes de secundaria.
Relató que el entrenamiento de las artes marciales fue la decisión clave para aprender a defenderse, pero con el tiempo se convirtió en la mejor terapia de su vida.
“Tuve una relación en donde fui golpeada por cinco años, esa fue la mayor decisión para querer aprender a defenderme y al paso de los años mientras entrenaba, me di cuenta que es un camino muy sanador, es un camino muy fructífero para las mujeres en donde encontramos fuerza física y fuerza mental”, declaró.
Su experiencia personal, que incluye haber sido hija de padres separados y buscar “amores incorrectos”, le ha brindado una perspectiva única sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes en la actualidad.
DISCIPLINA MARCIAL CONTRA PROBLEMAS SOCIALES
Subrayó que la etapa de secundaria es un periodo crítico donde los adolescentes manifiestan las problemáticas que padecen en casa y en la sociedad, como la depresión por la separación de sus padres o la búsqueda de refugio en las drogas y el alcohol.
Frente a esto, enfatizó el valor de las MMA en el desarrollo integral más allá de lo físico.
“El mayor trabajo y el alcance es la fortaleza mental en una disciplina de artes marciales. Tú tienes que aprender a controlar tus emociones, a tomar decisiones y a querer superarte, sino que tú también sepas de una manera profesional cómo reaccionar ante una situación no nada más adentro de un entrenamiento”, dijo.
El compromiso de María Karina ahora se canaliza en un proyecto más amplio para la Zona 21 de escuelas secundarias.
El programa ofrece entrenamientos extra-clase en la secundaria General número 6 y sesiones sabatinas en la academia. El proyecto se extiende a escuelas secundarias generales y particulares, con costos muy accesibles para los estudiantes, a fin de proporcionar un camino constructivo frente a la problemática social actual.

