Irma Santander / CDP NOTICIAS
Tras el brote de gusano barrenador, que afectó al ganado bovino y a los caballos,
personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) inició labores de fumigación y desinfección en ranchos de la congregación de Las Barrillas.
El operativo de rociado arrancó con la aplicación de un líquido pulverizador en aproximadamente seis ranchos, con una extensión promedio de 200 hectáreas cada uno.
Y es que desde el pasado mes de septiembre, en la congregación se encendió la alerta sanitaria, con el registro de al menos 15 casos de animales infectados. La gravedad de la situación obligó a las autoridades a tomar medidas drásticas para frenar la diseminación de la plaga.
“La gravedad de los casos obligó a tomar medidas drásticas para evitar una mayor diseminación, como el sacrificar vacas para que no se siguiera propagando por medio de las moscas,” detalló uno de los ganaderos afectados por la plaga.
En los últimos tres días no se ha presentado ningún nuevo caso de gusano barrenador.

El productor pecuario indicó que el agente municipal, Rufino Ballesteros, solicitó urgentemente la llegada de SENASICA a fin de que la propagación de los casos se agravara.
VIGILANCIA Y CURACIÓN
A raíz de los casos, los dueños de los animales, tomaron acción inmediata para
limpiar y sellar las heridas expuestas utilizando un riguroso protocolo.
Uno de los ganaderos explicó que primero se debe lavar la herida con agua y jabón, posterior el secado y desinfección con un trapo limpio o gasas y aplicar yodo.
Aplicar los insecticidas Negasun y Lepecid. Este proceso debe realizarse de manera constante hasta que la herida esté totalmente seca y curada para la contención del brote.
MEDIDAS PREVENTIVAS
Las medidas preventivas y de control que implementa la SENASICA para hacer frente a los casos de gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) se enfocan en la detección temprana, la contención y la erradicación.
Estas medidas buscan evitar la diseminación del parásito y su reintroducción en zonas libres.
Se implementan cuarentenas y puntos de verificación e inspección federal para controlar estrictamente el movimiento del ganado y otros animales susceptibles desde las zonas infestadas a las zonas libres.
Se mantiene la inspección en puertos, aeropuertos y fronteras para animales vivos, productos y subproductos de países donde el gusano barrenador está presente.
Se exige la certificación zoosanitaria de movilización para el ganado que transita, asegurando su trazabilidad.
Revisar diariamente a los animales, especialmente aquellos con heridas, ombligos de recién nacidos, o que han sido sometidos a procedimientos (castración, descorne).

