Irma Santander / CDP NOTICIAS
Las infecciones gastrointestinales y las deshidrataciones pueden llegar a incrementarse hasta en un 10 por ciento en esta temporada de calor, afirmó el director de Salud Pública Municipal en Coatzacoalcos, Javier Reyes Muñoz.
El funcionario informó que se han atendido de tres a cuatro cuadros de gastroenteritis aguda, “son infecciones agudas, profusas con 30 o 40 evacuaciones y eso conlleva a la deshidratación, sobre todo en las personas que son diabéticas e hipertensas”, manifestó.
Explicó que las infecciones de gastroenteritis pueden llevar al paciente a un desequilibrio hidroeléctrolitico, por lo que recomendó ingerir electrolitos y acudir al médico inmediatamente.
Dijo que en esta temporada de calor con fuertes temperaturas que han repasado los 40 grados en sensación térmica, hay que tener mucho cuidado en el consumo de alimentos principalmente los que se ingieren en la calle.
“Es muy frecuente que los alimentos en poco tiempo se descompongan o se echen a perder”, sostuvo.
Reyes Muñoz manifestó que los menores de cinco años, adultos mayores y las personas con alguna enfermedad crónica degenerativa son los más propensos a sufrir este tipo de padecimientos.
RECOMIENDA IMSS, CUIDARSE ANTE LA OLA DE CALOR
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Veracruz Sur dio a conocer las recomendaciones para prevenir los efectos adversos del golpe de calor o choque térmico, una condición que puede tener graves repercusiones en la salud al elevar la temperatura corporal y afectar las funciones vitales del cuerpo.
El director médico del Hospital General Regional (HGR) número 1 de Orizaba, Ramón Jácome Toss, resaltó la importancia de tomar precauciones, especialmente para bebés, adultos mayores y personas con enfermedades crónico-degenerativas como: diabetes, hipertensión, sobrepeso y obesidad. Estos grupos son más susceptibles a sufrir complicaciones relacionadas con el calor.
Explicó que, los síntomas que pueden indicar un golpe de calor son: náuseas, vómitos, enrojecimiento de la piel, pulso acelerado, dificultades respiratorias y desmayos, especialmente cuando la temperatura corporal supera los 38 grados Celsius.
“Cuando una persona se expone durante largos periodos al sol, especialmente en los momentos en que sus rayos son más intensos, su cuerpo puede sobrecalentarse. Esto, combinado con la pérdida de líquidos debido al sudor, puede causar alteraciones en varios órganos, lo que lleva al golpe de calor”, aseveró Jácome Toss.
Para prevenir el golpe de calor, recomendó consumir abundantes líquidos, especialmente agua y evitar las bebidas azucaradas, como los refrescos, que pueden agravar la deshidratación. Además, es importante vestirse con ropa de algodón de manga larga, usar prendas holgadas, protegerse del sol con gorras o sombreros y mantenerse hidratado para compensar la pérdida de líquidos por el sudor.
Por último, exhortó a mantenerse alerta y en caso de presentar síntomas, acudir a la Unidad de Medicina Familiar más cercana.

