IRMA SANTANDER /CDP NOTICIAS
Gabriela López Iglesias, ha sufrido uno de los episodios más difíciles en su vida, perder a su pequeña hija Aitana, víctima de un tumor de tallo cerebral.
“Hace justamente un año comenzó este proceso, mi pequeña se llamaba Aitana Guadalupe Martínez López, tenía sólo cuatro años, a ella le detectaron un tumor de tallo cerebral”, recordó.
La pequeña Aitana fue una de las recordadas en el evento la luz de la esperanza que realizó el albergue Casa de Amor para Niños con Cáncer.
Con la voz entrecortada, Gabriela relató que los médicos sólo le daban 18 meses de vida a su hija.
“Comenzó con quimioterapias, al paso del tiempo la enfermedad avanza y su deterioro neurológico es preocupante, pasaron solo seis meses que se le detectó la enfermedad, la batalla es más difícil, como padres nunca estamos preparados para que un día nos digan que nuestros hijos tienen cáncer, solo duró seis meses esa batalla.
El 18 de septiembre de 2021 Dios decide llamarla, ahora es un ángel”, sostuvo.
Agradeció a los médicos del hospital regional de Coatzacoalcos ya que en todo momento atendieron a la menor.
Agregó que es una etapa difícil para los padres porque también luchan contra la enfermedad y el esfuerzo es doble para sacar adelante a sus hijos.
LLEVA 34 QUIMIOTERAPIAS DE 120
Juan Manuel Santiago Domínguez 17 años de edad, es otro adolescente que le detectaron leucemia linfoblástica aguda hace dos años.
Es de San Pedro Martir, perteneciente a Cosoleacaque.
“Empezó con dolor de estómago, ojos llenos de sangre y Pecas rojas, le hacen estudios en el hospital de Coatzacoalcos y sale positivo a leucemia”, explicó Martha Domínguez torres, madre del menor.
Juan Manuel nunca manifestó síntomas, estudiaba la secundaria y jugaba fútbol.
Lleva 34 quimioterapias de 120, y aún le queda un camino largo por recorrer.
A dejado de jugar fútbol porque tiene un catéter, sin embargo, sus ganas de salir adelante son muchas
