Irma Santander /CDP NOTICIAS
El mes de febrero es considerado como uno de los más violentos en las relaciones de noviazgo, expresó Jocelyn López Rivera, directora Municipal de la Juventud del Gobierno de Coatzacoalcos.
Añadió que es cuando más casos de violencia en el noviazgo les reportan. Aunque no especificó cuantos han documentado.
La titular de la dependencia destacó que aunque la mayoría de las parejas pasan un rato agradable por ser el mes del Amor y la Amistad, otros terminan discutiendo y agrediéndose tanto física y verbalmente.
“El mes de febrero es considerado como uno de los meses más violentos, se reciben denuncias sobre violencia en el noviazgo, tanto hombres y mujeres están recibiendo violencia”, comentó.
López Rivera detalló que es importante entender que el amor verdadero, los noviazgos y relaciones saludables, están basados en la igualdad, el respeto y la independencia.
“Muchas veces los jóvenes están acostumbrados a vivir en situaciones de violencia en la familia, y ellos lo
ven muy normal, obviamente cuando el novio o la novia comienzan a tener indicios de violencia, ellos lo ven muy normal, es muy importante trabajar con ellos desde casita”, apuntó.
De acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 3 de cada 10 adolescentes denuncian que sufren violencia en el noviazgo, el 76 por ciento de las adolescentes de entre 15 y 17 años ha sufrido violencia psicológica, 17 por ciento sexual y 15 por ciento física.
Los tipos de violencia son físico: Golpear, sacudir, tirar cosas, empujar, morder o usar un arma.
Emocional: Insultar, aislar a una pareja de otros, decir mentiras, evitar que la pareja se vaya, amenazar con lastimarse, ignorar los sentimientos de la pareja o insultar sus creencias o valores.
La Encuesta Nacional sobre Violencia en el Noviazgo (ENVIN) estable que el mito de la “buena mujer” o de la “buena esposa/novia” —basado en concepciones equivocadas sobre los roles de género— conduce a que muchas mujeres soporten y sobrevivan por mucho tiempo situaciones de violencia en sus propios hogares o noviazgos, adjudicándose incluso la culpa por los problemas que se dan en su relación.


