Irma Santander Vera / CDP NOTICIAS
La familia Sosa Montejo, integrada por Demetrio Sosa Zárate, Yuridia Montejo y su hija Ariadna Yuritzi, se convertirá en la primera familia completa de la Diócesis de Coatzacoalcos en partir hacia una misión internacional.
El objetivo principal de su viaje, programado para el 24 de noviembre con destino al Vicariato de San José en la Amazonía peruana, es llevar la fe y la luz de la esperanza a una comunidad alejada, enfrentando los desafíos de la precariedad y la violencia.
La misión, que durará aproximadamente mes y medio con retorno el 31 de diciembre, es vista por los padres como el cumplimiento del llamado universal de la Iglesia.
Yuridia Montejo hizo énfasis en que el objetivo de la misión es responder al mandato bíblico, pero también aprender de las comunidades que visitarán.

“El llamado que Dios nos hace es vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio”, señaló.
Más allá de la predicación, la familia busca adaptarse a las condiciones del lugar y atender las necesidades sociales y espirituales
“Hoy el Señor nos lleva a la Amazonía, a trabajar, sobre todo a conocer las culturas de ellos, adaptarnos a ellos sobre todo. Pero algo que a nosotros nos impacta muchísimo es tanta necesidad que hay allá, tanta violencia que se vive, tanta necesidad de conocer a Dios”, remarcó.
La misión es vista como un acto de servicio y una oportunidad para sembrar esa semilla y llevar consuelo.
DESPRENDIMIENTO Y EJEMPLO FAMILIAR
Demetrio Sosa Zárate, el padre de familia, explicó que el viaje implica un gran sacrificio personal en aras de la evangelización, especialmente al dirigirse a un “lugar muy desconocido”.
“La misión implica ese desprendimiento de nuestra comodidad aquí en nuestra casa, en nuestra ciudad, irnos a esos lugares alejados”, dijo.

La menor de la familia, Ariadna Yuritzi, también tiene un objetivo centrado en el servicio a los niños, buscando compartir la alegría y la enseñanza.
“Allá puedo enseñar a los niños que no saben leer, jugar con ellos, pintar con ellos y les voy a regalar como coletas para el cabello, dulces,” comentó la pequeña misionera de siete de edad.
La familia, que ha recibido la invitación tras participar en misiones diocesanas en Zaragoza y Altamirano, pidió a la comunidad de Coatzacoalcos apoyo moral, económico y, sobre todo, oración.
Por su parte, el padre de la parroquia San Isidro Labrador de Zaragoza, Fernando Cerero Ugarte, comentó que es la primera vez que una familia porteña asiste a una misión en el Amazonas en Perú.
“Qué emoción que tengamos representantes de nuestra gente, de nuestro Coatzacoalcos a compartir su fe en esas tierras, creo que la salida de esta familia va a ser motivación para otras familias; también ha habido falta de explicación, de promoción, porque las familias no saben que es posible que un joven, que un padre de familia, una madre de familia, que una familia misma pueda tener esta experiencia evangelizadora en otras tierras”, finalizó.

