Irma Santander / CDP Noticias
En un esfuerzo por vincular la ciencia académica con el mundo real, alumnos de la Escuela Secundaria General Número 6 de Coatzacoalcos presentaron en el Centro de Educación Ambiental Quetzalli un innovador proyecto comunitario que transforma el coco en una variedad de productos sustentables, desde alimentos hasta materiales biodegradables.
Liderados por la ingeniera bioquímica en alimentos y docente, Lilia Gema Santiago Ríos, el proyecto surge del aprovechamiento de las 49 palmeras que habitan en el plantel escolar y cuyos frutos, anteriormente, se desperdiciaban.
CIENCIA APLICADA Y ECONOMÍA CIRCULAR
Lo que comenzó como una inquietud escolar ha evolucionado hacia una microindustria de sustentabilidad. Los estudiantes han logrado diversificar el uso del coco, extrayendo beneficios para la salud y el medio ambiente.
“Salimos del laboratorio de matraces y del laboratorio de extracciones al mundo real, al mundo alimenticio y al mundo de sustentabilidad. El coco es un excelente aliado para la alimentación vegana, nos da vitaminas, minerales, aceites omegas 3 y 6, potasio y magnesio”, explicó la profesora Santiago Ríos.
Entre los productos desarrollados destacan nieve estilo Tlacotalpan, cocadas, bolis y aceite de coco virgen, jabones artesanales elaborados con aceite de coco, macetas y papel artesanal fabricados a partir de la fibra del coco y hojas de palma recicladas.
Incluso, el proyecto ha logrado crear papel con semillas de chía integradas, el cual, al ser colocado sobre una superficie y rociado con agua, permite la germinación de la planta, promoviendo un ciclo de vida continuo.
INCLUSIÓN A TRAVÉS DEL MODELO DUA
Más allá del impacto ecológico, el proyecto tiene un enfoque social. La Secundaria General 6 ha implementado el Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), una modalidad que permite integrar a estudiantes con barreras de aprendizaje o déficit de atención en actividades productivas.
“En el DUA todos caben. Tenemos niños que enfrentan barreras de aprendizaje, pero en realidad las barreras se les presentan a ellos, no son de ellos. Con este proyecto todos aprenden por igual un oficio que les puede servir para la vida”, enfatizó la docente.
Bajo la premisa de que en la India el coco es considerado el “Árbol de la Vida” porque se aprovecha en su totalidad, el grupo de estudiantes no planea detenerse.
La meta es continuar la investigación para obtener harina de coco, azúcar (melaza), bombones y sombreros de palma, consolidando así un modelo de educación inclusiva que brinde herramientas reales de autoempleo para los jóvenes de Coatzacoalcos.

