Irma Santander | CDP NOTICIAS
Con una profunda consternación, familiares, amigos y vecinos dieron el último adiós a Martha Verónica y Gabriela quienes perdieron la vida trágicamente en el accidente automovilístico en el cruce de la avenida Juan Osorio López y Transístmica.
La despedida estuvo marcada por el dolor indescriptible y el consuelo de los bellos momentos compartidos con ellas. Mujeres trabajadores en el mercado de artesanías conocido como La Fayuca, además que una de ellas era enfermera de la clínica del ISSSTE.
La velación se llevó a cabo con ambos féretros dispuestos uno al lado del otro, rodeados de flores blancas y el tenue brillo de las veladoras. La imagen más desgarradora fue las de las madres de las víctimas, quienes sumidas en la tristeza, no lograban dar crédito a la rapidez con la que la tragedia les arrebató a sus hijas en un día que parecía ordinario.
Ambas habían salido, como cada mañana, con la única intención de trabajar para ganarse el sustento diario.

El cortejo fúnebre partió hacia el Panteón Jardín alrededor de las cuatro de la tarde. Entre rezos y el llanto de quienes las conocieron, Gabriela Armas López y Martha Verónica Rovero López, fueron despedidas como lo que siempre fueron: mujeres bondadosas, ejemplares y dedicadas a su familia.
Mientras que el pequeño David Israel, es reportado como estable en el clínica de Petróleos Mexicanos en Minatitlán.
MIJERES TRABAJADORAS
El señor Gustavo Santos Espinosa, vecino en la colonia López Mateos y allegado a la familia, expresó con dolor el vacío que dejan las jóvenes (sobrina y tía), a quienes conoció desde pequeñas.
“Es una pérdida que no tiene nombre. Salieron a trabajar, como gente de bien, y en cuestión de segundos todo cambió. Ver a su madre así nos rompe el corazón a todos”, expresó.
Don Gustavo, las recuerda como mujeres trabajadoras, desde que eran pequeñas.
BONDADOSAS Y CARIÑOSAS
Quienes compartieron años de amistad con Verónica destacaron su luz propia y la bondad que siempre la caracterizó:
Liliana, era amiga del kínder y de la primaria de Martha Verónica Rovero López, de 23 años.
“Vero era una mujer excepcionalmente trabajadora y cariñosa. Siempre tenía una sonrisa o una palabra de aliento. No podemos creer que ya no esté, pero la vamos a recordar siempre por esa bondad que la hacía única”, destacó.
Liliana y Maythe, llegaron a la funeraria para despedir a Verónica, ahí la recordaron por su amabilidad, inteligencia, una buena amiga y siempre con su familia.
“Una persona pues muy linda la verdad, ayer había mucha gente en el velatorio, era una persona muy querida”, contaron.
JULIÁN, EL TAXISTA
El vínculo de las fallecidas con el accidente va más allá de la coincidencia, pues eran vecinas de don Julián, el taxista que las transportaba habitualmente y quien también resultó gravemente herido en el impacto.
Julián permanece bajo cuidados médicos en el área de urgencias en el hospital número 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Su estado de salud es grave.
Vecinos de la López Mateos, afirmaron que Julián es el taxista de confianza de la cuadra.

