Irma Santander / CDP NOTICIAS
En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, aplausos, lágrimas, coronas y flores, familiares, amigos, conocidos y políticos, le dieron el último adiós a la exalcaldesa Gladys Merlín Castro y a su hija Carla Enríquez Merlín en el panteón municipal del barrio tercero, en Cosoleacaque.
El cortejo fúnebre salió alrededor de las 11:30 de la mañana de la funeraria “Cristo Rey” en Minatitlán, para de ahí trasladarse a la casa de sus padres y abuelos, para que pudieran despedirse de ellas.
Luego de minutos, el cortejo siguió el trayecto al cementerio, el cordón de seguridad protegió a los familiares de Gladys y Carla, principalmente a Emigdio, hijo y hermano de las fallecidas.
E incluso algunas calles aledañas al panteón fueron cerradas a la vialidad.
En la sala de descanso del camposanto, estaban los féretros color gris; con llantos, abrazos y palabras conmovedoras, familiares las recordaron como dos mujeres alegres y trabajadoras.
Primero sepultaron a Carla, su hermano “Miyo” consternado y lleno de dolor se acercó con su hijo Carlos de apenas tres años a su tumba, quien le arrojó unas flores rojas y blancas a su ataúd.
Unas horas antes del crimen publicó en su cuenta de Facebook una foto con el pequeño Carlitos haciendo referencia que él era su amigo fiel, mientras el menor vestía el traje de Budy de la película Toy Story.
De ahí, prosiguió el ataúd de Gladys, para descansar con su hija.
“Miyo”, como es conocido lamentó los hechos e insistió que continuará el legado de su madre y hermana, quienes siempre participaron en la vida política de Cosoleacaque.
