Irma Santander/ CDP NOTICIAS
Nunca imaginó que quedarse sin empleo por recorte de personal a raíz de la pandemia, le iba a redituar no solo económicamente sino satisfactoriamente al tener su propia panadería y mejor aún elaborar uno de los más cotizados pan de muerto en esta temporada de las festividades de Día de Muertos.
Francisco Javier Ortiz Ponce, tiene más de 25 años de panadero y junto con su primo
Salvador Ortiz Chiquito, hace año y medio abrieron la panadería “El Pan de la Abuela”, en la colonia Puerto México.
El gusto y pasión por la repostería es familiar y eso los ha llevado a emprender su propio negocio y darle un toque especial a cada uno de sus productos como el pan de muerto en vísperas de la tradición mexicana.
Por lo pronto ya llevan cien piezas entregadas, y estiman hacer otras 500 de aquí al 2 de noviembre.
Al día elaboran 40 piezas de pan de muerto. Los costos es el chico 25 pesos, mediano 40, y el grande 80 pesos.
LA ELABORACIÓN
Javier explicó que el proceso de elaboración del pan de muerto lleva dos horas aproximadamente.
“Va a depender de la cantidad de levadura que le agreguemos porque es la que actúa para fermentar el producto”, detalló.
Los ingredientes que lleva este producto mexicano es harina, leche, huevos, azúcar, saborizante, ajonjolí, esencia de naranja natural, y mantequilla para formar la masa, hasta hornearlo.
Con una cortadora dividen la masa, la batidora que utilizan es de 10 litros, un horno de seis charolas y uno giratorio, charolas y dos carros espigueros.
PASIÓN POR LA REPOSTERÍA
Dijo que su pasión por la repostería viene de años atrás y aprendió a elaborar pan dulce, bocadillos, pasteles, pay, y ahora pan de muerto.
“Es amor al arte, te tiene que gustar y sobre todo las ganas de aprender desde lavar las charolas y darle tu toque especial al producto para un sabor exquisito”, sostuvo.
Con la panadería “El Pan de la Abuela”, les ha ido muy bien y el pan de muerto es uno de los más buscados en este negocio familiar.
Ortiz Ponce pidió a los ciudadanos recordar a sus fieles difuntos y no olvidar las tradiciones mexicanas pero sobre todo degustar el pan de muerto.
