Irma Santander/ CDP Noticias
“¿Dónde la ultimaron?, ¿cómo quemaron a mi niña?”, preguntó desesperada Silvia Alpuche, anoche antes de ingresar a la sala de juicios orales del Centro Integral de Justicia en Coatzacoalcos, en dónde se vería cara a cara con Aldo Castelán García, presunto feminicida de su hija Silvia Jazmín Armendáriz Alpuche.
Pasaban las ocho de la noche de ayer miércoles, doña Silvia refleja en su rostro los estragos de la pena y tristeza que dejó la muerte de Jazmín.
En la penumbra de la entrada del Centro de Readaptación Social ( Cereso) Silvia acompañada de su asesora jurídica, baja de la camioneta negra y minutos antes de entrar a la sala de juicios orales, rompe en llanto ante los medios de comunicación:
“Mi hija fue cobardemente asesinada, no se imaginan lo que nos entregaron de ella, mi corazón destrozado solo pide justicia, hoy es mi hija, al rato puedes ser tú”, relato.
Jazmín, una petrolera de 25 años, era la única hija de doña Silvia, a quien describe como una chica excepcional que no se metía con nadie.
El pasado 15 de agosto de 2019, todo cambió, la joven fue brutalmente asesinada y luego calcinada; su cuerpo fue encontrado en un basurero clandestino de la autopista Cosoleacaque- Minatitlán.
A casi un año, la señora Silvia solo pide justicia para calmar su corazón destrozado.
“Me destrozaron por completo, justicia es lo único que quiero”, puntualizó y ya no pudo más, el llanto le impidió continuar.
La defensa de Aldo, presunto feminicida tendrá hasta el próximo lunes para presentar las pruebas, y así determinar la situación legal.
