OMAR VÁZQUEZ/ CDP NOTICIAS
Un total de cuatro muertos son los que arrojó la pelea entre el crimen organizado tan solo en el mes de septiembre en los municipios de Cosoleacaque y Minatitlán, asesinatos que pasan a formar parte de las estadísticas ministeriales.
A comparación del mes de agosto en que el registro marca siete homicidios dolosos, los números fueron en descenso al darse en el más reciente periodo un solo crimen en Cosoleacaque y tres dentro de colonias pertenecientes a Minatitlán.
Con base a las fuentes, las personas que en su momento murieron en condiciones que acatan su participación en diferentes actos ilícitos, pone en alerta y prende los focos rojos de la sociedad, que en todo momento teme porque se desaten “balaceras” o enfrentamientos que puedan dejar víctimas colaterales.
Hay que recordar que los sicarios que generalmente viajan en motocicleta, accionan sus armas sin importar lugar u hora, por lo que de manera involuntaria, civiles se vuelven testigos presenciales.
La opinión de expertos en materia de seguridad, apunta que la ola de asesinatos tendrá un repunte en las siguientes semanas, dado a la venganza entre bandas criminales que pelean el poder por la distribución de droga, control de “cobro de piso” y las viejas rencillas.
A esta presunción se suma el reciente homicidio en ataque directo cometido en agravio de quien fuera el dirigente del sindicato de músicos, Adrián Calderón Quintanilla, hermano del jefe de plaza de “Los Zetas”, Enrique, “El Cursi” de los mismos apellidos, lo que desataría la violencia en la zona sur.
Contraste a este panorama, la poca credibilidad y acción en materia de investigación de los llamados “detectives” de la Policía Ministerial (PM) siguen dejando vacíos en materia de investigación al no contarse con resultados en cuanto aprehensiones reales enfocadas a criminales que caminan y operan por las calles de la ciudad.
Junto a los ajustes de cuenta, se siguen registrando las extorsiones basadas en el cobro de “la cuota”, que de la mano a estos casos se consolida con las muertes anunciadas entre integrantes de bandas criminales.
