Redacción / CDP Noticias
Trabajadores de la Jurisdicción Sanitaria número XI de Coatzacoalcos, protestaron en la Secretaría de Salud en Xalapa, acusan a la jefa de Gestión y Control de Recursos, Paola Elena Villicaña Vázquez, de nepotismo y cancelación de contratos.
Con pancartas en mano en donde exigen la reinstalación, denunciaron que Villicaña Vázquez colocó a su prima como responsable de Recursos Humanos, quien rescindió contratos a 20 empleados eventuales el pasado 31 de diciembre.
Exigieron al Secretario de Salud Pública de Veracruz, Roberto Ramos Alor, que atienda a los empleados que sin previo aviso y justificación fueron despedidos e incluso a 10 de ellos sin pagarles aguinaldo y su última quincena de diciembre.
HAY NEPOTISMO
Los afectados expusieron que Paola Elena Villicaña Vázquez, colocó a su prima, Mayra Alejandra Gómez Vázquez, como coordinadora de Recursos Humanos, removiendo del área a Irving Estrada Ballesteros quien llevaba siete años en este cargo.
Agregaron que tiene un chófer personal dado de alta en nómina federal como polivalente, y su función debería ser el dar mantenimiento a los centros de salud, pero este solo se limita a trasladarla.
“Esta administradora cuando llegó quitó gente con experiencia en diversos puestos y puso personal afín a ella, como es el caso de la coordinación de Recursos Humanos a su prima Mayra Alejandra Gómez Vázquez y acuñados en las coordinaciones de Recursos Materiales y Servicios Generales, nuevamente gente que desconoce de trabajo y no cumple el perfil requerido para llevar estas coordinaciones”, dijo Evelina Rodríguez Reyes, quién se desempeñaba como promotora de Salud en el Centro de Salud en la Comunidad el Chapo desde el año pasado.
Rodríguez Reyes indicó que la cancelación solo se está presentando en Coatzacoalcos, aun cuando en las oficinas de salud en la ciudad de Xalapa les indicaron que su contrato si continuaría.
El personal despedido estuvo trabajando activamente en tiempos de pandemia, realizando las labores de promoción a la salud, haciendo visitas domiciliarias, arriesgando su integridad e inclusive hubo una promotora que se contagió de covid-19.
