Elizabeth Aviña / CDP Noticias
Pese al llamado hecho por las autoridades municipales para no introducir bebidas embriagantes a la zona de playa, ciudadanos y turistas hicieron de las suyas para poder disfrutar de ellas pese a las reestricciones.
Y es que con todo y que se colocaron anuncios en las entradas, se pusieron policías en ellas y hubo recorridos por diversas dependencias para evitar que infringieran las reglas, no se logró el cometido en el primer día en que se iniciaron de manera oficial los operativos.
Se pudo apreciar en un recorrido por la zona, que de manera clandestina y otros de forma descarada bebían, incluso con la compañía de menores de edad.
Las autoridades pretenden que al prohibir la ingesta de alcohol en la playa, la afluencia de visitantes sea menor y así se eviten aglomeraciones y por ende, contagios de Covid-19.
