Irma Santander / CDP NOTICIAS
Un nuevo derrame de crudo ha cubierto una extensión de 36 kilómetros de playas desde el Río Tonalá, en Agua Dulce, hasta el Río Coatzacoalcos, en Villa Allende y los ejidos Colorado y Guillermo Prieto.
Esta contaminación ha impactado al campamento tortuguero número 22 de la zona marítimo federal, ubicado en Agua Dulce. Ahí desovan tortugas de la especie Verde y Lora.

El campamento tortuguero avalado por la Secretaría de Medio Ambiente (SEMARNAT) y la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), es gestionado por la Fundación CARETTA bajo la dirección de Alfonso Monroy.
A lo largo de la franja costera se observa las manchas del hidrocarburo en la arena y playas.

El activista Alfonso Monroy hizo un llamado a las autoridades locales y federales para que tomen cartas en el problema ambiental a fin de mitigar el daño.

Hasta el momento se desconocen las causas; apenas este lunes en la laguna del ostión en la congregación de Las Barrillas de Coatzacoalcos, cientos de peces aparecieron muertos en ese afluente.
Por este derrame, los pescadores de Agua Dulce y de los ejidos también se han visto afectados ya que la pesca es su actividad de subsistencia.

