rma Santander / CDP NOTICIAS
El servicio de transporte fluvial que brinda la Sociedad Cooperativa de Transporte Fluvial de Coatzacoalcos atraviesa por una crisis operativa, afectando severamente a los más de 8 mil usuarios diarios que se desplazan entre este municipio y Villa Allende.
Los pasajeros denunciaron que el sistema va “de mal en peor”, ya que las embarcaciones salen constantemente de operación por fallas mecánicas y tardan días o semanas sin ser reparadas, reduciendo el flujo del servicio y generando largas filas con tiempos de espera prolongados, principalmente durante las horas pico.

ESTA SEMANA SÓLO DOS LANCHAS FUNCIONARON
Esta semana, la flota operativa se redujo al mínimo tras la descompostura de la unidad Coatza I.
De las tres embarcaciones que venían prestando el servicio, solo quedaron funcionando la Allende I y la Rabón Grande.
Esta deficiencia provocó saturación en los muelles y los pasajeros esperan minutos para poder abordar una lancha.
“Largas filas en horas pico, cuando la gente regresa a comer a su casa, hay gente que todavía trabaja, son las horas pico en que regresan unos a comer, otros de hacer sus compras”, señalaron algunos trabajadores de la cooperativa.
Los usuarios tienen que hacer lo que pueden con la alternativa del transbordador Grijalva, que opera de manera individual para mitigar la alta demanda en el afluente.
FLOTA EN EL ABANDONO: UNIDADES PUDRIÉNDOSE A LA INTEMPERIE
La problemática de la cooperativa se refleja en el abandono total de gran parte de su infraestructura náutica.
De un total de siete lanchas, cuatro se encuentran completamente fuera de servicio: Antonio II, Allende II, Puerto México I y los Aquabús IV y V.
Trabajadores del sector lamentaron que estas unidades “ya no pasan la certificación por parte de la autoridad marítima, ya no hay manera de recuperarlas”, expresaron.
Por ello, permanecen varadas a la intemperie, pudriéndose bajo el sol y la lluvia.
CRISIS FINANCIERA, ADEUDO FISCALES Y ADMINISTRACIÓN DE 25 AÑOS
La falta de mantenimiento preventivo y correctivo ocurre en medio de un escenario financiero insostenible, marcado por una deuda histórica de 9 millones de pesos ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“Su actual presidente, porque ya llevan la presidencia más de 25 años, Eduardo Villanueva Escudero, y su hermano Gilberto, también que funge como tesorero desde hace 25 años, los dos han llevado a la quiebra a la cooperativa”, expusieron.
La crisis también ha golpeado el patrimonio social y humano. Familiares de socios fallecidos denunciaron que viudas quedaron desamparadas con una pensión raquítica de poco menos de 7 mil pesos al mes, porque estaban cotizando solamente con un salario mínimo ante del Seguro Social.

