Irma Santander /CDP NOTICIAS
Con 15 cirugías en gran parte de su cuerpo, el pequeño Max ha superado las graves quemaduras de aquel fatídico accidente en enero de 2011.
Max hoy tiene 12 años y es un ejemplo de resiliencia, él se quemó gravemente el 25 de enero de 2011 desde el hombro derecho y espalda, hasta su pierna y tobillo cuando apenas tenía dos años.
La Fundación Te Queremos Ayudar para Niños Quemados AC, que dirige Xóchitl Mortera Hernández, le ha brindado el apoyo desde hace 10 años
“Nunca lo hemos dejado solo y a 10 años de aquel fatal accidente, con más de 15 cirugías en su haber, seguimos dándole todo nuestro apoyo y nuestro cariño”, apuntó Xóchitl Mortera.
PROCESO DIFÍCIL PARA SU FAMILIA
Para el menor y su familia ha sido un proceso difícil durante una década entre hospitales y tratamientos médicos.
Su madre Mónica es quien ha estado al cuidado de Max, incluso llegó a perder su trabajo, al anteponer la salud de su hijo.
“Mónica, su mamá, no ha dejado de llevarlo a las clínicas de secuelas. Ha viajado con nosotros desde hace una década, a Veracruz, a Toluca y a la CDMX, para el seguimiento de su caso. A Mónica no le ha importado haber perdido su trabajo en algunas ocasiones cuando no obtuvo el permiso de llevar a su hijo a las cirugías a la CDMX, decidió que lo más importante era MAX y así lo ha hecho siempre”, declaró la presidenta de la asociación.
Se les ha brindado apoyo psicológico.
Hoy Max tiene 12 años, es un estudiante de primer año de secundaria y lleva unos de los promedios más altos de su grupo.
“Hace unos días cumplimos 15 años de labor humanitaria a favor de los niños quemados. Volteo hacia atrás en el tiempo y me parece increíble todo lo que hemos aprendido y todo lo que hemos valorado al conocer tan de cerca el dolor de los pequeños que, triste y desafortunadamente, se han quemado”, indicó.
Dijo que Max es un guerrero y solicitó a la ciudadanía si está en sus manos hacerle regalos, su talla de ropa es 16 y de zapatos es número 5, y le gusta jugar fútbol.
